Premios literarios de Yucatán sin penas ni glorias | Armando Pacheco

El día llegó y la comunidad literaria estaba a la espera de los resultados del certamen literario convocado por la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta). Alrededor de las 14 horas, minutos más, minutos menos, escritores usuarios de las redes sociales empezaron a mensajear, los integrantes de los grupos de whatsapp iniciaron a comunicarse compartiendo el veredicto inapelable de los jurados. Muchos se decepcionaron, otros celebramos y hubo quienes prefirieron no opinar. En fin, una jornada llena de sorpresas pues mientras el Gobierno del estado «cumplía» con los  escritores, los artistas plásticos eran «castigados» por el Ayuntamiento de Mérida por no hacer «buenas propuestas» en lo que ya es el ignominioso Primer Concurso Internacional de Arte Público en Glorietas y Espacios Públicos.

Y es que cualquier ejercicio que se haga en beneficio de las letras yucatecas será aplaudido aunque no de pie y con flores, debido a que, al menos en este caso, hay huecos que deben ser llenados y considero que se está a tiempo de corregir las pifias inaceptables en una institución como la Sedeculta y más concretamente en el área de literatura.

En veintiún años que llevo en la prensa y diecisiete de escritor, jamás me había topado con un jurado calificador conformado por dos personas; jamás que se declarara desierto un género y se diera el «premio de consolación» a los participantes de otro. Podría decirse que es de buena voluntad (o apelando al espíritu de la convocatoria), pero a mi criterio, la historia verá a esos «ganadores» como usurpadores, sobre todo cuando hubo 13 trabajos de donde al menos, debió haber un ganador. Lamentable decisión del jurado, lamentable criterio de los organizadores y su «colegiado de jurado calificador».

Más que una reclamación, lo que pretendo con este texto es una legítima recomendación para quienes deben guiar el rumbo de las artes y culturas de Yucatán, pues es terrible ver cómo para justificar recursos etiquetados para becas para la creación, se van erigiendo concursos, convocatorias ocasionales y termina siendo todo un desastre institucional que por mucho que se haga por promocionar los «logros», deja al descubierto la segregación de un gran número de creadores de arte.

Es menester que la Sedeculta INSTITUCIONALICE los certámenes literarios de manera anual o bianual como en el pasado, que el monto del recurso no sea una dádiva y que se comprometa expresamente a la publicación de los textos ganadores; además que se contemple a un solo ganador por género literario y que, sobre todo, se legitimise con un jurado balanceado, conformado por tres especialistas y no dos como en esta ocasión; que se incluya a un escritor local con calidad moral y sin «cuota» grupal.

Cabe aclarar que mis opiniones no buscan descalificar a nadie y por el contrario, considero pertinente que los escritores empiecen a exigir más de las instituciones culturales. Hay un silencio casi generalizado. Celebran lo poco y hasta se regocijan con pequeñas acciones.

Los escritores debemos exigir la creación de un FONDO EDITORIAL; programas reales y pagados de difusión de la obra literaria; talleres literarios de actualización de recursos creativos; espacios para presentaciones de libros, tertulias literarias, un largo etcétera que en otros tiempos permitían estrechar las manos con los colegas, mirarnos de mala gana, cuchichear y criticar al compañero, y, sobre todo, conocer nuestros trabajos.

Por todo lo anterior, hoy, a pesar de que hubo más de 20 escritores beneficiados, este certamen, al menos para mí, como en las otras dos ediciones del sexenio priísta, pasará sin penas ni glorias.    

Luis Alvarado Alonzo, incuestionable recipiendario de la Medalla «Oswaldo Baqueiro López» | Armando Pacheco

Sería el año de 1999 cuando conocí, por azares de la vida, a don Luis Alvarado Alonzo. Se desempeñaba, en aquel entonces, como subdirector administrativo de los Talleres Gráficos del Sudeste encargados de imprimir nuestro querido Diario del Sureste. Recuerdo, igualmente, que con regularidad publicaba alguna columna en el rotativo y siempre se mostró tranquilo pero amistoso.

Al conocer el resultado del jurado de la edición 2020 de la Medalla «Oswaldo Baqueiro López» el viernes próximo pasado me inundó la alegría pues quién mejor que don Luis para recibirla y, sobre todo, quién mejor que don Luis para recordar a don Oswaldo Baqueiro, su amigo.

La decisión unánime de Faulo Sánchez, José Luis Preciado y Patricia Garma Montes de Oca no deja duda al merecimiento de un hombre que no sólo se ha dedicado al periodismo sino a la gestoría cultural e incluso al patrocinio en pro de las artes.

Desde los Talleres Gráficos del Sudeste se impulsaron proyectos literarios que hoy forman parte de la bibliografía yucatanense; a través de su labor como funcionario público del área cultural, se abrieron espacios a nuevas generaciones de creadores de arte.

No nos queda más que congratularnos por don Luis e informar, de manera íntegra y con el comunicado emitido por la Secretaría de la Cultura y las Artes, sobre su trayectoria:

«Mérida, Yucatán, 18 de septiembre de 2020.- Con la finalidad de reconocer públicamente el trabajo de las y los periodistas culturales desde el Gobierno del Estado, encabezado por Mauricio Vila Dosal, este día se dio a conocer al recipiendario de Medalla “Oswaldo Baqueiro López” que también recibirá un premio económico de 20 mil pesos.

El Jurado Calificador decidió de manera unánime entregar la presea a Luis Pastor Alvarado Alonzo por sus valiosas contribuciones, desde esa noble profesión, al enaltecimiento y consolidación de los valores más preciados y trascendentes del quehacer cultural y artístico de Yucatán.

La titular de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), Erica Millet Corona, felicitó y destacó el reconocimiento que se hace a la trayectoria del galardonado con el otorgamiento de la distinción a una persona que muestra un amor al periodismo cultural y un impulso a las artes.

Al igual, agradeció la labor del cuerpo colegiado que estuvo en el proceso de la Medalla, la cual ayuda a mantener el ánimo de la difusión de las actividades artísticas en las voces de las y los comunicadores que, con su trabajo, contribuyen a mantener la vida cultural de nuestro estado a través de las letras y los géneros periodísticos.

El encargado de dar lectura al laudo fue Faulo Manuel Sánchez y Novelo, quien junto con Patricia Eugenia Garma Montes de Oca y José Luis Preciado Barreto analizaron y valoraron las cinco propuestas, de acuerdo con los criterios establecidos en la convocatoria: los méritos de la persona física o moral postulada, lo propositivo y/o significativo de su labor periodística y el cumplimiento cabal de las bases para seleccionar al recipiendario.

Por su parte, el director de Promoción y Difusión Cultural de la Sedeculta, Luis Andrade Castillo, señaló que la entrega correspondiente se llevará a cabo el lunes 28 de septiembre en razón de las determinaciones que emitan las autoridades sanitarias, con base en el semáforo epidemiológico.

Asimismo, comentó que el recipiendario fue propuesto por la Academia Liberal de Yucatán, la Asociación Nacional de Arte y Cultura y el Colectivo Metal Morfosis y tuvo una amistad personal con quien hoy da nombre a la medalla durante el tiempo que laboraron en el Diario del Sureste.

Colaboró en el periódico estudiantil de la escuela secundaria “Adolfo Cisneros Cámara”, fue diseñador y coordinador de la página Universitaria en el Diario del Sureste, director del periódico Voz Universitaria, presidente de la Asociación Periodística Estudiantil Yucateca (APEY) y editor del primer noticiero radiofónico estudiantil transmitido semanalmente por XEFC.

También estuvo al frente del tabloide Nueva Acción, fundador de la revista Balance de la Universidad de Yucatán, editor del suplemento cultural Nuestra Tierra del Diario del Sureste y, desde 2014, editorialista y coordinador de la versión electrónica de dicho periódico.

Ha sido gestor cultural y autor de los libros Crónicas de la APEY-Una generación universitaria trascendente, Setenta años de historia de Diario del Sureste, Mérida de Yucatán, hace 50 años, retrospectiva y Profesión de valientes. El reporterismo en Yucatán a partir de la introducción de la imprenta.

Ha ocupado diferentes cargos públicos en el Ayuntamiento de Mérida, entre 1957 y 1981; en el Instituto de Cultura de Yucatán (ICY), actual Sedeculta, en un periodo que va 1988 a 2014, y fue subdirector Administrativo de Talleres Gráficos del Sudeste, editora del Diario del Sureste, de 1983 a 1988 y de 1994 al 2001.»

Suicidio; los que se quedan | Cristóbal León Campos

A través de un video difundido en redes sociales, el doctor Gaspar Baquedano López, psiquiatra y antropólogo social, director de la Escuela de Conciencia (ECO), ha hecho un importante llamado para generar conocimiento en torno al suicidio, un problema humano que manifiesta una serie de facetas complejas, que rebasan el simple cúmulo de estadísticas e incluso los propios análisis psicológicos y psiquiátricos, un hecho trágico cuya razón de acontecer responde en cada caso a especificidades que a su vez reflejan un malestar generalizado en las sociedades contemporáneas expuestas a una serie de crisis-rupturas de dimensiones aún en estudio.

Sigue leyendo