Presidente de Venezuela indulta a varios dirigentes de la oposición

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, emitió hoy un indulto presidencial en favor de más de un centenar de dirigentes de la oposición, entre ellos algunos diputados a la Asamblea Nacional a quienes se les allanó la inmunidad parlamentaria.
El vicepresidente Sectorial de Comunicación, Turismo y Cultura de Venezuela, Jorge Rodríguez, anunció este lunes que la medida entrará en vigencia a partir de su publicación en Gaceta Oficial y beneficiará a 110 opositores con procesos judiciales abiertos, de los cuales 23 son diputados principales y 4 suplentes.

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Venezuela y la rapiña imperialista | Cristóbal León Campos

Reactivando formas de piratería modernizada un juzgado británico ha negado a Venezuela el acceso a las 31 toneladas de oro (valoradas al menos en mil millones de dólares) que tiene depositadas en el Banco de Inglaterra, con la excusa y juego político de no reconocer a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela y sí al lacayo Juan Guaidó, entre otras cosas, resultaría por demás curiosa la decisión del juzgado británico si no fuera evidencia su cinismo y servilismo imperialista, pues el reclamo del gobierno legítimo venezolano de Maduro para acceder sus reservas de oro data de por lo menos octubre de 2018, es decir, meses antes de la aparición de Guaidó autoproclamado «presidente», recuérdese que la pantomima del «niño débil» según la definición de Donald Trump, sucedió hasta enero de 2019. Es evidente que Inglaterra continúa con sus viejas prácticas de saqueo e intento de coloniaje a favor del imperialismo.

Otra vertiente que resultaría curiosa si no fuera también muestra del descaro imperialista, es que la embajadora venezolana, Ms. Roció Maneiro Des, acreditada por la jefatura del estado británico fue nombrada desde el  20 de noviembre 2014 por Nicolás Maduro y, de igual forma, el representante diplomático británico en Venezuela fue acreditado por Maduro, así que el supuesto reconocimiento oficial de Inglaterra a Guaidó como acuerdo de Estado, queda en entredicho por la resolución del juzgado que otorga un manto indefinido de aparente legalidad al autoproclamado contraviniendo todo el actuar jurídico interno y externo del propio gobierno británico, dicho en pocas palabras, el enredo telenovelero que han creado para pretender justificar el saqueo que buscan hacer sobre Venezuela se les desmorona a la hora de intentar darle carácter legal a sus acciones que a todas luces son ilegales. Desde luego, se sabe desde hace mucho que al imperialismo lo que menos le importa es la legalidad cuando de sus intereses se habla, aunque en ocasiones busque encubrir su naturaleza con fórmulas discursivas revestidas de legalidad.

Un tercer hecho del mismo acto que pudiera estar cargado de curiosidad si no fuera además de cínico y descarado una acción absolutamente inhumana, es la justificación de grupos afines a Guiadó que dicen alegremente que el Banco de Inglaterra evitó con la decisión de no entregar el oro a Venezuela que Maduro usara ese recurso económico para enriquecerse y adquirir armamento para nuclear, los traidores justificadores de la flagrante violación a la soberanía venezolana y cómplices del saqueo imperialista, omiten decir como acostumbran la verdad. El gobierno bolivariano de Maduro propuso sabiendo el contexto de disputa que existe por el oro que fuera la Organización de las Naciones Unidas (ONU) quien se encargara de vender el oro y de adquirir con la ganancia todo lo necesario (objetos, maquinarias, medicinas, artefactos médicos) para el combate a la pandemia del COVID-19, es decir, sería mediante la ONU que ese recurso se usaría para contribuir al cuidado de cientos de miles de vidas humanas en territorio venezolano. Al respecto el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, mencionó que: «Ese oro depositado en el Reino Unido, el estado venezolano había instruido que pudiese a través de un organismo multilateral de las Naciones Unidas, ser usado para la compra de medicinas, alimentos y enfrentar la pandemia de COVID-19; pero la respuesta del rancio imperio británico fue todo lo contrario». Como puede notarse a simple vista, a los imperialistas y sus lacayos nada les importa la salud y la vida humana, únicamente buscan la satisfacción de sus intereses sin advertir que para conseguirlos deban pasar sobre toda una nación y sus pobladores.

El embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, ha dicho sobre la decisión del juzgado británico que: «Eso es un saqueo imperial, el Banco de Inglaterra (BoE) reconoce a Guaidó (como presidente encargado de Venezuela) que lo usan como excusa y es el instrumento que se presta para el saqueo». No es primera vez que algo similar ocurre, como antecedentes se tienen los casos del dinero de PDVSA y el Banco Central de Venezuela transferido a cuentas del Tesoro Estadounidense y usado para la construcción del muro fronterizo entre los Estados Unidos y México. La respuesta del gobierno bolivariano no se ha hecho esperar, y ha ordenado mediante el Ministerio Público la congelación de bienes en contra de tres de los principales representantes de Guaidó en el exterior implicados en el robo del oro, asó lo refiere un comunicado: «El Ministerio Público ha solicitado orden de aprehensión y congelamiento de bienes en contra los falsos representantes de Venezuela que han intervenido en la apropiación del oro: Vanessa Neumann, responsable de negociar junto con la élite terrorista de Voluntad Popular [partido opositor] el territorio del Esequibo a cambio del apoyo del Gobierno británico a este Gobierno de ficción y entregar el oro (…); Julio Borges, y Carlos Vecchio», también se ha ordenado la detención de un listado de operadores en todo ámbito sometidos al deseo imperialista. Por su parte, El Banco Central de Venezuela recurrirá al Tribunal de Apelaciones para solicitar se ha reconsiderada la absurda decisión y así frenar este descarado robo.

La acciones de saqueo e injerencia británica sobre Venezuela, es parte de la agresión imperialista que desde hace años se comete, el robo al viejo estilo de la piratería inglesa muy conocida en América, es intolerable e impermisible, ya el gobierno bolivariano organiza la defensa de sus recursos, la opinión pública debe conocer y reconocer estos actos ilegales e inhumanos del imperialismo, las formas legaloides y políticas con que se presentan quieren distorsionar la naturaleza económica de los hechos, lo que busca Estados Unidos y sus aliados europeos así como sus lacayos al interior de Venezuela, es regresar a los años de coloniaje para la destrucción de todo bienestar social. La unidad latinoamericana es urgente para frenar acompañando la resistencia bolivariana las agresiones y los atracos del imperialismo decadente.

Venezuela golpea al imperialismo | Cristóbal León Campos

La victoria de la República Bolivariana de Venezuela sobre el intento golpista y magnicida que un grupo de mercenarios quiso efectuar bajo los dictados del imperialismo estadounidense con la absoluta complicidad del gobierno de Colombia, sitúa en el plano geopolítico, la posibilidad de la ofensiva revolucionaria gracias a la superioridad moral del chavismo por encima de las prácticas genocidas fomentadas desde Washington. La derrota de la maniobra golpista demostró la fortaleza estructural cívico-militar venezolana y la posición de liderazgo que mantiene el presidente Nicolás Maduro Moros, a pesar de todas las campañas negras en su contra. Hoy por hoy, con historias que cada vez se convergen más en un paralelo histórico, Venezuela y Cuba se muestran como la vanguardia que guía la defensa de las soberanías nacionales y de la autodeterminación de los pueblos, el arraigo popular del proyecto bolivariano se mantiene, sorteando las agresiones, la desinformación mediática imperialista, la intensión de asilamiento regional que las oligarquías sudamericanas promueven, el bloqueo genocida al igual que lo hace Cuba y, por si fuera poco, en medio de la constante agresión, ha estas horas de crisis global por la pandemia del COVID-19, Venezuela da muestras de como se enfrenta en unidad, organización y compromiso materializando los principios ideológicos que le dan razón de ser, la congregación del pensar latinoamericano con el marxismo heterodoxo, posibilita el ejercicio constructivo del pensamiento vuelto praxis.

Las acciones mercenarias han quedado en total evidencia, el periódico The Washington Post, ha revelado un contrato firmado en octubre de 2019 entre el grupo opositor encabezado por Juan Guaidó y la empresa estadounidense Silvercorp con la finalidad de llevar a cabo la invasión en Venezuela y buscar derrocar a Maduro, en el texto del contrato, puede leerse literalmente: «El equipo de servicio prestará asesoramiento y asistencia a un grupo de asociados en la planificación y ejecución de la operación para capturar/detener/destituir a Nicolás Maduro (en adelante «el objeto principal»), destituir el régimen actual e instalar al reconocido presidente de Venezuela, Juan Guaidó». La campaña magnicida e injerencista que hipócritamente llaman de «liberación» los neofascistas latinoamericanos, tiene una estimación de costo de por lo menos 212.900.000 dólares con un plazo de 495, así de cínica es la intención del imperialismo sobre Venezuela, lo que pretenden como dice claramente el documento, es borrar toda huella del chavismo por ser desde luego ajena a sus intereses genocidas, es para el imperialismo y las oligarquías rancias de América Latina imposible de «perdonar» a aquellos pueblos que por su propio deseo eligen emanciparse de la tiranía y poner en marcha proyectos de renovación total en beneficio de los oprimidos, eso es lo que Venezuela viene haciendo desde hace más de veinte años por el camino marcado por el comandante Hugo Chávez.

Pocas horas después de que el gobierno bolivariano anunciara la neutralización de la operación golpista, se comenzó a difundir la participación de al menos dos ex militares estadounidenses, dejando más que en claro la participación del gobierno de Donald Trump en las operaciones, aunque como es costumbre y era de esperarse, tanto Trump como Guaidó, lavaron sus manos y quisieron tergiversar la información acusando a Venezuela de mentir, pero a la luz están los hechos, el 6 de mayo el Secretario de Estado del imperio, Mike Pompeo declaró que: «no hubo participación directa del gobierno de los Estados Unidos». Contrario al lavatorio de culpas, en un vídeo difundido por el gobierno venezolano que contiene parte del interrogatorio al ex militar mercenario estadounidense, se puede ver y escuchar cómo el mercenario declara la complicidad y la intención de asesinar a Maduro. Sin embargo, como se ha dicho, el plan golpista va mucho más allá del asesinato de Maduro, el convenio entre la oposición venezolana y la empresa Silvercorp, incluye el asesoramiento a ex soldados venezolanos en el exilio, la incursión clandestina de armamento, la formación de células de mercenarios cuyo objetivo sería controlar las instalaciones petroleras y locaciones claves, además, de la infiltración en la Fuerzas Armadas Bolivarianas y la activación de grupos paramilitares colombianos en suelo venezolano, todo, con el apoyo del imperialismo y de los gobiernos neofascistas de la región.

En una entrevista con Fox News, este viernes 8 de mayo, Donald Trump volvió a negar la participación de los Estados Unidos en las acciones golpistas contra Maduro, agregando en tono amenazante que: «Si yo quisiera ir a Venezuela, no lo haría en secreto. Entraría y no harían nada al respecto. Se darían la vuelta. No enviaría un pequeño grupo. No, no, no. Sería llamado un ejército (…) Sería llamado una invasión». Las declaraciones de Trump además de cínicas al negar la implicación imperialista en los ataques, debe tomarse en serio, pues ante el fracaso de todas las medidas y estrategias golpistas hasta la fecha, la hora crucial podría verse en cualquier amanecer, a menos de seis meses de la elección por la presidencia estadounidense con un descrédito mundial, una crisis interna económica y la devastadora afectación del coronavirus en su nación, Trump representa al tigre herido que errático tira zarpazos para ver qué se lleva con él, la victoria del 3 de mayo es fundamental para Venezuela, pero no es definitoria, creer eso podría conducir al abismo de donde no se regresa, bajar la guardia da lugar a golpes de Estado como en Bolivia, ahora más que nunca Venezuela debe implorar por la ofensiva revolucionaria que acorrale al imperialismo en la medida de las posibilidades, con la denuncia pública y la fortaleza moral que tiene.

En ese sentido, el presidente Nicolás Maduro, en una entrevista pública con medios nacionales e internacionales, anunció que Venezuela recurrirá a la Corte Penal Internacional (CPI) para denunciar a los Estados Unidos por sus constantes agresiones contra el pueblo venezolano; el mandatario chavista dijo: «Vamos a la Corte Penal Internacional, vamos al Consejo de Seguridad de la ONU, le he dado instrucciones directas al canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza y al embajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, para que preparemos una contundente denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU, ante todos los miembros de los Países No Alineados (MNOAL) y ante todos los miembros y embajadas la Organización de Naciones Unidas, para que vaya sumando la fuerza legal de protección internacional para Venezuela». El gobierno bolivariano ha emitido comunicados, órdenes y medidas para la detención de los implicados, tanto en su territorio nacional como en el internacional a través de las agencias correspondientes, esto, pudiera generar la tan esperada detención del traidor golpista Juan Guaidó, aunque se sabe que ya tiene sus maletas listas.

Maduro reiteró como siempre lo ha hecho que: «Nuestro camino es la paz, la Constitución, la democracia y la libertad de Venezuela y la defenderemos con nuestra propia vida de ser necesario», la fuerza del proyecto bolivariano retumba en las palabras del mandatario, defender la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano que ha decidido su emancipación definitiva de las garras del imperialismo y los neocolonialismos es una cuestión de honor y lealtad a sí mismos. Venezuela a golpeado al imperialismo, pero hay que estar preparados para la reacción, esto ha de implicar la autocrítica y el reforzamiento constante ideológico como moral, la profundización del proyecto socialista para detener las contradicciones naturales generadas por las estructuras capitalistas y la propagación de la consciencia integradora latinoamericana. A nosotros, los pueblos del mundo, nos corresponde alzar la voz, practicar el internacionalismo y coadyuvar a la defensa de la República Bolivariana de Venezuela frente a la agresión imperialista.


FOTO: LA PRENSA ASOCIADA 

EDICIÓN Y CORRECCIÓN: REDACCIÓN ARTE Y CULTURA EN REBELDÍA

Manos fuera de Venezuela | Cristóbal León Campos

I

En plena madrugada un nuevo intento desestabilizador se ha pretendido realizar contra la República Bolivariana de Venezuela, el 3 de mayo del año corriente, por vía marítima un grupo de mercenarios terroristas al servicio del imperialismo y las oligarquías rancias de Latinoamérica, buscó invadir el territorio venezolano para generar acciones contra la soberanía y la autodeterminación de la nación de Simón Bolívar, es claro que esta acción tenía el objetivo de generar violencia y confusión que abriera el camino a un nuevo intento de golpe de Estado. Los mercenarios terroristas procedentes de Colombia fueron detenidos y abatidos por las Fuerza Armada Nacional Bolivariana y las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional Bolivariana cerca de la costa de La Guaira a unos veinte kilómetros de Caracas, siendo incautado un cargamento de armas con las que buscarían implantar el terrorismo en el territorio venezolano, queda, además, en clara evidencia el servilismo del gobierno colombiano de Iván Duque, quien desde tiempo atrás rompió las caretas y manifestó su adhesión al plan golpista del imperialismo estadounidense. Es de notarse el contexto de las acciones, pues apenas hace unos días, la embajada de Cuba en Washington fue atacada con armas de fuego por grupos neofascistas vinculados con la mafia de Miami. No hay casualidad en los tiempos ni en las acciones, el plan del imperialismo es el mismo de siempre, oprimir a los pueblos libres para extender su dominio.

II

Las últimas medidas tomadas unilateralmente por los Estados Unidos sobre Venezuela, muestran con claridad y transparencia el real espíritu imperialista, responden a su verdadera naturaleza depredadora y antihumana, Donald Trump devuelve al imperialismo su rostro más crudo y deja a un lado los eufemismos tan recurrentes en el período de Barack Obama. El anuncio sobre el envió de buques militares y el incremento de la presencia bélica en el Caribe y Suramérica por parte de los Estados Unidos, no ha sido otra cosa que el deseo efectuado de aquello que sueñan, creen los imperialistas que logran engañar a los pueblos, piensan que su hegemonía sigue intacta y que adormecidas las masas esperan su llegada salvadora, pero nada está más lejos de la realidad, pues las naciones y sus pobladores saben las intenciones y deseos de dominación y vasallaje que para ellos tiene el Imperio, a toda luces, la crudeza inhumana sedienta de guerra, muerte y saqueo moviliza sus brazos pretendiendo alcanzar la piedra dorada de la libertad que la República Bolivariana de Venezuela cultiva y resguarda desde los tiempos en que el comándate Hugo Chávez rescató del baúl olvidado la grandeza del pensamiento de Simón Bolívar uniéndolo al de Carlos Marx, para dar cabida además, a tantos otros libertadores de la palabra y acción, que sirven de ejemplo y lumbrera para la emancipación de los pueblos, así que ahora, el cinismo otorga su lugar al rostro genocida del imperialismo y su avaricia mundanal.

III

En plena pandemia del coronavirus y en medio de los esfuerzos que se efectúan en todo el mundo para frenar su avance, el imperialismo estadounidense se ocupa más en agredir naciones en lugar de proteger y salvaguardar a sus ciudadanos, esta nueva serie de ataques y agresiones contra la República Bolivariana de Venezuela ha sido denunciada desde semanas atrás, el presidente Nicolás Maduro Moro reveló la persecución que sufre toda embarcación que se dirija a Venezuela transportando ayuda humanitaria (medicinas y alimentos), en comunicación telefónica con su pueblo, Maduro indicó que “El gobierno de EEUU está persiguiendo a todos los barcos y aviones que traigan comida o medicinas a Venezuela”, para luego recalcar que “No habrán sanciones criminales que puedan contra nuestro espíritu y nuestra moral”. Estas agresiones se han incrementado a partir de la consolidación de las relaciones con China y Cuba, quienes aportan recursos y conocimientos a la patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez para superar las afectaciones que COVD-19 está causando en todo el planeta.

También el presidente Nicolás Maduro, anunció que la Organización de Naciones Unidas les envió una carta mediante el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, en la que manifiesta su ayuda al gobierno venezolano para combatir la actual pandemia, coordinándose con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), manifestaciones de apoyo que se suman a las expresadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), articulando así, un bloque en favor del pueblo bolivariano ante la amenaza para la salud que representa el coronavirus. Contrario a estas muestras de solidaridad internacional, el imperialismo yanqui se empeña en agredir al gobierno bolivariano y a su pueblo, todo, por la mezquindad de sus deseos de poder, la decadencia clara que vive el imperio de los Estados Unidos, bajo la batuta de Donald Trump, se refleja en el incremento deshumanizado y desvergonzado de sus actos y declaraciones, a toda luz se observa que para nada interesa al imperio dar “ayuda humanitaria” a ningún país, mucho menos, a las patrias liberadas de suyo como son Cuba y Venezuela.

IV

La nueva agresión se enmarca con las acusaciones que Estados Unidos ha hecho sobre el presidente venezolano y a otros 13 altos funcionarios de practicar el narcoterrorismo, una descabellada teoría que se desmiente con datos proporcionados por los propios organismos estadounidenses, pues la Base de Datos Antidrogas Consolidada de los Estados Unidos (CCDB), demuestra claramente que el flujo de cocaína hacia los Estados Unidos desde Sudamérica, no sólo no tiene a Venezuela como su principal importador, sino que en los últimos años ha disminuido el poco fluyo existente, siendo Colombia, el principal exportador de drogas hasta la nación americana, dato que no es nuevo, es de conociendo público la relación existente entre los carteles de la droga, los grupos paramilitares, el gobierno colombiano y su sometimiento en todo sentido a los mandatos de Washington, la denuncia además de ser una calumnia, busca distraer la atención internacional sobre la gravísima crisis interior que afronta Trump, habiendo llegado los Estados Unidos a ser el tercer país con mayor número de contagios, después de España e Italia, con una tasa de crecimiento desmesurada que lo ubicará pronto en el lamentable primer sitio.

William Barr, fiscal general de Estados Unidos, aseguró que “Este es el mejor momento porque los venezolanos necesitan un gobierno capaz de afrontar la pandemia”, al ser cuestionado por el anuncio, en claro queda el uso mediático y psicológico de las declaraciones del fiscal estadounidense, descalificaciones contra el gobierno bolivarianos que vienen a avivar el fuego de una agresión continua desde haces dos décadas e incrementada hace 5 años con el bloqueo que hoy se mantiene sin importar las necesidades humanas de la población venezolana, a todo esto, la cereza la ha puesto el Departamento de Estado de la Casa Blanca, difundiendo un comunicado del secretario de Estado, Mike Pompeo, en el que anuncia una recompensa de 15 millones de dólares para quien o quienes den información que contribuya al arresto o procesamiento del presidente Nicolás Maduro, un anuncio que busca por un lado incitar a los mercenarios y asesinos a sueldo que verán en esta oferta un aliciente, y por otro lado, con la acusación de narcoterrorismo y el lanzamiento de la recompensa criminalizan a Nicolás Maduro y sus funcionarios, preparando el terreno para agresiones de todo tipo, incluidas las acciones militares directas sobre la nación sudamericana.

V

Un mes atrás, Mike Pompeo; secretario de Estado del Imperio, presentó lo que llamó una propuesta para integrar un consejo de cinco miembros excluyendo al presidente Nicolás Maduro Moros y al sátrapa lacayo imperialista Juan Guiadó, según dijo, este consejo serviría de órgano regulador hasta que convocara a elecciones, rápidamente se nota la formula golpista, ya sea un consejo o una persona en particular como han hecho en Bolivia, lo que buscan es el autosacrificio o claudicación de Nicolás Maduro, para poder maniobrar a su gusto al interior de Venezuela. Pero sabe muy bien el imperialismo que el gobierno bolivariano no claudicará ni el pueblo venezolano lo hará, por eso, pasadas las muchas acciones que vienen aplicando desde años atrás, incluido el recrudecimiento del bloqueo en plena pandemia de coronavirus, tiene el imperialismo que revelar su espíritu bélico cual brabucón engreído, cercando con buques y mentiras las fronteras marítimas venezolanas. Los actos conocidos en la historia del imperialismo hacen prefigurar una agresión directa, la ubicación de Venezuela en la lista de países narcotraficantes y de Nicolás Maduro como jefe de tales operaciones, junto al precio fijado sobre él, recuerdan las formas de criminalización de otros líderes mundiales asesinados a mal salva en completa impunidad, la diferencia en este caso, como lo ha sido con Cuba durante los años de revolución, es que el pueblo saldrá a defender su autonomía y autodeterminación como lo hace en la isla caribeña.

VI

Para la opinión pública mayoritaria, la decisión de enviar buques militares desborda todo sentido en el contexto actual de crisis sanitaria y humana, la ambición desborda toda cordura y sirve de cortina de humano para distraer el hecho que los Estados Unidos tiene en su seno una enorme tragedia, pues es ya el país con mayor número de contagios del coronavirus. Trump a dicho en otra de sus acostumbradas insensibilidades que se espera puedan haber entre miles muertes, así tan simple, como si hablara de cualquier cosa menos de la vida de seres humanos, la frialdad desalmada encarna el ideal imperialista de destrucción como sinónimo de poder y grandeza, la crisis interior en el Imperio responde al desinterés e incapacidad de Trump para hacer frente a la pandemia, algo muy similar en el caso de Jair Bolsonaro en Brasil, Sebastián Piñera en Chile y Lenin Moreno en Ecuador, justamente los gobiernos que han mostrado mayor rostro fascista ante los reclamos sociales y que han logrado sostenerse en el poder por su sometimiento al imperialismo y a las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI), el descaro es tal que el cinismo se ve rebasado ante la realidad.

La economía estadounidense que se ha basado en la guerra por lo menos en las últimas décadas, enfrenta un recesión crítica y la figura de Trump, cuestionada, juzgada y próxima a ser votada en las elecciones que pudiera perder, requieren de poner en práctica la vieja estrategia de cohesión social y consenso mediante un nuevo conflicto bélico que distraiga la atención, active la industria militar, propicie la simpatía al gobierno de Trump con las mentiras mediáticas y la falsa defensa democrática y combate a las drogas, todo en un paquete que le permita además al imperialismo, adueñarse de la riqueza petrolera de Venezuela, todo lo otro que se diga desde los centros control de Washington y se divulgue en los medios vendidos, es y será mera propaganda política y fomento bélico para el hambre de dolor que cultiva el águila imperial.

VII

Claro y transparente es el interés imperialista de adueñarse de Venezuela y someterla a sus mandatos, pero nuevamente olvida la soberbia imperialista, que un pueblo consciente, emancipado y libre, guiado con los preceptos antimperialistas, socialistas y humanos, no aceptará jamás, volver a ser sometido del águila imperial carente de toda ética y humanidad.

La grandeza del proceso bolivariano con sus misiones sociales-culturales y su pensamiento de unidad, integración y emancipación latinoamericana, es la vacuna justa para la mayor pandemia de la historia humana; el imperialismo-capitalista de los Estados Unidos. La fuerza de la conciencia socialista-bolivariana que se ha forjado en Venezuela es el arma de combate del pueblo y sus dirigentes, el imperialismo caerá en Venezuela como ha caído siempre en Cuba, la libertad de los pueblos se construye y defiende con la voluntad revolucionaria de su gente que sabrá luchar ante cualquier amenaza.

¡Alto a la agresión imperialista sobre Venezuela! ¡Manos fuera de Venezuela!

Una carta histórica al pueblo estadounidense | Cristóbal León Campos

En la historia se registran diversos intercambios epistolares que hoy sobresalen por la profundidad de las ideas plasmadas, la participación de personajes (mujeres y hombres) relevantes en el acontecer mundial y por el contexto temporal en que se suscitaron. El devenir político, cultural, económico y social, se ha enriquecido de esas correspondencias, pero pocas veces, ha registrado un intercambio entre el mandatario de una nación y un pueblo ajeno, por parecer condenados al enfrentamiento, pues más allá de las voluntades de unos y de otros, los deseos egoístas de posiciones imperialistas y neocolonizadoras, privan la posibilidad de diálogo a las partes en cuestión. En su momento, grandes líderes sociales y revolucionarios emitieron discursos gloriosos y/o recados a naciones encontradas, Fidel Castro dio muestra de ello, al enviar en más de una ocasión, mensajes de paz y concordia al pueblo de los Estado Unidos, queriendo despertar la conciencia humana aparentemente dormida entre los habitantes del imperio, para así evitar guerras interminables cuyo único final es la perdida de vidas humanas y daños irreparables a los pueblos enfrentados por mezquinos deseos de poder.

En el actual panorama mundial, en pleno azote de la pandemia del COVID-19, el imperialismo estadounidense acompañado de gobiernos lacayos de la región sudamericana, se empeña en agredir la soberanía y la autodeterminación de la República Bolivariana de Venezuela, importándole únicamente sus anhelos de saqueo y destrucción, se ocupa de dañar al pueblo venezolano que reinició el camino de su liberación veinte años atrás con la conducción del comandante Hugo Chávez Frías, en vez de garantizar a su pueblo el bienestar tan urgente frente a la crisis sanitaria que agobia, busca una conflagración que le otorgue la oportunidad de ejercer la infamia de sus ambiciones, pero ante esta postura proclive a la destrucción, está siempre la muestra irrestricta del voto en favor de la humanidad, las voces a lo largo del mundo amparan la soberanía venezolana y el respeto a su pueblo noble, consciente y revolucionario, que se apuesta para defenderse a toda costa queriendo siempre la paz, la actitud esperada por el imperialismo no llega, pues quiere la rendición y la entrega sumisa de la riqueza natural y humana, sin embargo, encuentra el fervor por la patria y sus ideales que defienden la historia y el proyecto bolivariano, los sueños de libertad que marcan el quehacer emancipador de la redención popular se le oponen sin temor.

La respuesta cardinal, el guante blanco que busca la paz pero mantiene la firmeza del amparo nacional, es una carta tan necesaria como única en la historia, en ella se lee, la voz de todo un país firmada por la pluma guía de Nicolás Maduro Moro, presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, quien se dirige al pueblo de los Estados Unidos de América, en búsqueda de la armonía: “expresarles mi solidaridad ante este importante desafío histórico y nuestra consternación y dolor por las consecuencias de la pandemia en EEUU, me veo obligado a también alertarles que, mientras el mundo se enfoca en atender la emergencia del COVID-19, el gobierno de Trump, instrumentalizando una vez más las instituciones para alcanzar sus objetivos electorales y basándose en infamias bajo pretexto de la lucha contra las drogas, ha ordenado el despliegue militar más grande de Estados Unidos hacia nuestra región en 30 años, con el fin de amenazar a Venezuela y de llevar a nuestra región a un conflicto bélico costoso, sangriento y de duración indefinida”. La solidaridad y la denuncia en un párrafo que resume la amenaza real que significa la actitud vituperante y arrogante de Donald Trump y sus secuaces para el mundo entero.

En la misiva del 3 de abril de 2020, se manifiestan los ideales humanitarios inscritos en el proceso bolivariano, injuriado por quienes añoran sobreponer su voluntad particular, el pueblo venezolano mediante la pluma de su presidente expresa: “Nosotros en Venezuela no queremos un conflicto armado en nuestra región. Queremos relaciones fraternales, de cooperación, de intercambio y de respeto […] Hago un llamado al pueblo de los Estados Unidos para que ponga freno a esta locura, para que responsabilice a sus gobernantes y los obligue a enfocar su atención y sus recursos en la atención urgente de la pandemia. Pido, junto al cese de las amenazas militares, el fin de las sanciones ilegales y el bloqueo que restringe el acceso a insumos humanitarios, tan necesarios hoy en el país. Les pido, con el corazón en la mano, que no permitan que su país se vea arrastrado, una vez más, a otro conflicto interminable, otro Vietnam u otro Irak, pero esta vez más cerca de casa”.

El frenético avance militarista del imperialismo y la crisis actual del capitalismo, pone en riesgo a toda la humanidad, por ser el imperialismo un viejo tigre dientes de sable herido de muerte lanzando sus últimos zarpazos, por eso esta tan preocupante la negación del valor intrínseco de la humanidad en sí misma que siempre ha hecho el imperialismo y la exaltación de diferencias como justificante de acciones destructivas, algo que la historia latinoamericana conoce muy bien y que en la carta referida se apunta: “No somos tan diferentes, como nos quieren hacer creer con infamias.  Somos pueblos buscando una sociedad más justa, libre y compasiva. No dejemos que los intereses particulares de minorías cegadas por ambición nos separen. Nosotros, como dijo una vez nuestro líder Hugo Chávez, compartimos el mismo sueño. El sueño de Martin Luther King es también el sueño de Venezuela y de su gobierno revolucionario. Los invito a luchar juntos por hacer realidad ese sueño”. Desafortunadamente, ante tan evidente llamado de paz, cordialidad y hermandad humana por encima de cualquier diferencia, la cerrazón imperialista se mantiene y vigoriza su hostilidad, aunque conozca a profundidad por sus experiencias la fuerza de dignidad que le espera si decide dar el zarpazo auto-mortífero e irracional.

El final de la misiva es simple, claro y contundente: “Queremos Paz”. Los sueños profundos de los pueblos latinoamericanos son la justicia, la libertad, la soberanía y la autodeterminación, así como el bienestar social y colectivo, sueños compartidos por todos los pueblos del mundo, la humanidad se ubica por encima de cualquier particularidad política o económica, pero para garantizar que así sea, deben quedar atrás en el olvido de la historia, los imperios, las guerras y los deseos de dominación y sometimiento. La voz de los pueblos que buscan su verdadera libertad ha de clamar por el fin del capitalismo-imperialista y en pro de la paz y el bienestar global.



Cristóbal Campos León es integrante del colectivo Disyuntivas

Nuevas agresiones a Venezuela | Cristóbal León Campos

En plena pandemia del coronavirus y en medio de los esfuerzos que se efectúan en todo el mundo para frenar su avance, el imperialismo estadounidense, ocupado en agredir naciones en vez de proteger y salvaguardar a sus ciudadanos, ha realizado una nueva serie de ataques y agresiones contra la República Bolivariana de Venezuela.

Desde hace días el presidente Nicolás Maduro Moro denunció la persecución que sufre toda embarcación que se dirija a Venezuela transportando ayuda humanitaria (medicinas y alimentos). En comunicación telefónica con su pueblo, Maduro indicó que “El Gobierno de EEUU está persiguiendo a todos los barcos y aviones que traigan comida o medicinas a Venezuela”, para luego recalcar que “No habrá sanciones criminales que puedan contra nuestro espíritu y nuestra moral”. Estas agresiones se han incrementado a partir de la consolidación de las relaciones con China y Cuba, quienes aportan recursos y conocimientos a la patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez para superar las afectaciones que COVD-19 está causando en todo el planeta.

También en días pasados el presidente Nicolás Maduro anunció que la Organización de Naciones Unidas les envió una carta mediante el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores en la que manifiesta su ayuda al Gobierno venezolano para combatir la actual pandemia, coordinándose con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Manifestaciones de apoyo que se suman a las expresadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), articulando así un bloque en favor del pueblo bolivariano ante la amenaza para la salud que representa el coronavirus.

Contrario a estas muestras de solidaridad internacional, el imperialismo yanqui se empeña en agredir al Gobierno bolivariano y a su pueblo, todo por la mezquindad de sus deseos de poder. La decadencia clara que vive el imperio de los Estados Unidos bajo la batuta de Donald Trump se refleja en el incremento deshumanizado y desvergonzado de sus actos y declaraciones, a toda luz se observa que para nada interesa al imperio dar “ayuda humanitaria” a ningún país, mucho menos a las patrias liberadas de su yugo como son Cuba y Venezuela.

La nueva agresión fue presentada hace apenas unas horas, siendo que los Estados Unidos en el colmo del cinismo acusan al presidente venezolano y a otros 13 altos funcionarios de practicar el narcoterrorismo. Una descabellada teoría que se desmiente con datos proporcionados por los propios organismos estadounidenses, pues la Base de Datos Antidrogas Consolidada de los Estados Unidos (CCDB) demuestra claramente que el flujo de cocaína hacia los Estados Unidos desde Sudamérica no sólo no tiene a Venezuela como principal importador, sino que en los últimos años ha disminuido el poco flujo existente, siendo Colombia el principal exportador de drogas a la nación americana. Dato que no es nuevo, es de conocimiento público la relación existente entre los cárteles de la droga, los grupos paramilitares, el Gobierno colombiano y su sometimiento en todo sentido a los mandatos de Washington. La denuncia, además de ser una calumnia, busca distraer la atención internacional sobre la gravísima crisis interna que afronta Trump, habiendo llegado los Estados Unidos a ser el primer país con mayor número de contagios con una tasa de crecimiento desmesurada.

William Barr, fiscal general de Estados Unidos, aseguró que “Este es el mejor momento porque los venezolanos necesitan un gobierno capaz de afrontar la pandemia”, al ser cuestionado por el anuncio, en claro queda el uso mediático y psicológico de las declaraciones del fiscal estadounidense. Descalificaciones contra el Gobierno bolivarianos que vienen a avivar el fuego de una agresión continua desde haces dos décadas e incrementada hace cinco años con el bloqueo que hoy se mantiene sin importar las necesidades humanas de la población venezolana. Mientras tanto la guinda la ha puesto el Departamento de Estado de la Casa Blanca, difundiendo un comunicado del secretario de Estado, Mike Pompeo, en el que anuncia una recompensa de 15 millones de dólares para quien o quienes den información que contribuya al arresto o procesamiento del presidente Nicolás Maduro. Un anuncio que busca por un lado incitar a los mercenarios y asesinos a sueldo que verán en esta oferta un aliciente, y por otro lado, con la acusación de narcoterrorismo y el lanzamiento de la recompensa criminalizan a Nicolás Maduro y sus funcionarios, preparando el terreno para agresiones de todo tipo, incluidas las acciones militares directas sobre la nación sudamericana.

Claro y transparente es el interés imperialista de adueñarse de Venezuela y someterla a sus mandatos, pero nuevamente olvida la soberbia imperialista que un pueblo consciente, emancipado y libre, guiado con los preceptos antiimperialistas, socialistas y humanos, no aceptará jamás, volver a ser sometido del águila imperial carente de toda ética y humanidad.

* Cristóbal León Campos es Integrante del Colectivo Disyuntivas