Estados Unidos, impredecible en la era Trump | Luis Beatón

Estados Unidos es una nación impredecible bajo la administración del presidente Donald Trump. Con una elección presidencial en apenas cuatro meses, una economía en crisis, un país dividido y en ebullición por la violencia racial, ¿qué podría cambiar entre ahora y noviembre?

Nathaniel Rakich, un analista electoral que participó en un foro debate del sitio FiveThirtyEight.com -que utiliza el análisis estadístico al abordar historias convincentes sobre las elecciones, la política, los deportes, la ciencia y la economía, entre otros temas-, considera interesante esa pregunta.

La pandemia podría estar totalmente bajo control y la economía volver a rugir. O podríamos estar en medio de una segunda ola de la Covid-19 y la tasa de desempleo estaría como en los años de 1920, cuando la llamada Gran Depresión, aunque existen pronósticos que dan cifras devastadoras del desempleo, incluso hasta de 50 por ciento, valoró el analista.

A finales de 2019 nadie anticipaba una situación como la actual pese a la derrota republicana en las elecciones de medio término de noviembre de 2018. Trump se vanagloriaba de su «estupenda» gestión económica que aunque era una herencia ocurría bajo su mandato.

Nadie podía imaginar la pandemia, la contracción económica y las protestas que incrementarían la crisis y polarizaría a los estadounidenses.

Según Rakich, no conoce a nadie que esté planeando votar por Trump, que piense que ha hecho un buen trabajo y merezca un segundo mandato, más cuando se le puso a prueba, repetidamente, y fracasó, y un ejemplo de ello es su respuesta a la pandemia de la Covid-19.

Un reciente artículo de opinión de Juan Williams, analista político de Fox News, en el diario The Hill, enumera una lista de eventos para los fans del «más grande de todos los presidentes» (Trump, según él).

¿Dónde está el muro, y México lo está pagando?, ¿Dónde está el fabuloso plan para reemplazar a ObamaCare?, ¿Dónde está el acuerdo con Corea del Norte para terminar con su amenaza nuclear?, ¿Dónde está la curación racial al retuitear a un partidario gritando «poder blanco»?

¿No te dijo en febrero que el virus iba a desaparecer mágicamente y luego te lo repitió la semana pasada, después de que más de 125 mil estadounidenses murieran por él?, preguntó Williams.

Eso es un récord de fracasos, subrayó, al señalar que la base de Trump comienza a agrietarse, algo no novedoso, y que desde llegó a la Casa Blanca comentan los medios de prensa y analistas políticos.

Y aquí hay una pregunta más sobre las promesas vacías para los mayores fans de Trump, los evangélicos blancos: ¿Ha cumplido Trump con usted después de los recientes fallos de la Corte Suprema en apoyo de los derechos de los homosexuales y el derecho al aborto?, planteó el analista.

La posición de Trump con los evangélicos comenzó a deshilacharse ante las decisiones de la corte. Primero, el fracaso en proteger al país del virus lo perjudicó, especialmente con los ancianos.

Luego, los evangélicos de todas las edades vieron la falta de empatía cristiana en sus ataques a las personas que se unieron, a través de las líneas raciales, para protestar contra la brutalidad policial. «Somos una raza y necesitamos amarnos unos a otros», dijo Pat Robertson, un importante líder evangélico.

Precisó el analista que Trump ganó el 57 por ciento del voto blanco en 2016. Un tercio de ese apoyo vino de los evangélicos blancos. Otro 20 por ciento de la base de apoyo de Trump en 2016 procedió de los católicos blancos, según un análisis del Centro de Investigación Pew.

Eso significa que los evangélicos blancos y los católicos blancos constituyeron la mitad de quienes votaron por Trump en 2016, aunque ahora hay señales de que algunos, en especial las mujeres, se están volcando en su contra.

«En marzo, casi el 80 por ciento de los evangélicos blancos dijeron que aprobaban el trabajo que estaba haciendo Trump, [según las encuestas del PRRI]», informó el New York Times a principios de junio, citado por el comentarista.

A finales de mayo, con el país convulsionado por la discordia racial, la favorabilidad del mandatario entre los evangélicos blancos había caído 15 puntos porcentuales, al 62 por ciento, de acuerdo a una encuesta del PRRI, según un artículo del Times, de Jeremy W. Peters, quien agregó que el apoyo de los católicos blancos a Trump bajó 27 puntos desde marzo.

David Brody, el principal analista político de la Red de Radiodifusión Cristiana, dijo recientemente a Político que «cualquier desliz» del apoyo de Trump entre los votantes evangélicos lo condenaría a la derrota en noviembre, citado por Williams.

Desde finales de mayo, Trump perdió 15 puntos porcentuales de apoyo entre los blancos sin título universitario, según un promedio de encuestas del Washington Post. Tenía una ventaja de 37 puntos porcentuales entre esos votantes sobre Hillary Clinton en 2016. Ahora bajó a una ventaja de 22 puntos sobre Biden.

Puntualizó que hay consecuencias políticas mortales para la reelección de Trump en esos números.

No pocos consideran la situación en el país como impredecible pese a que según el promedio de encuestas de RealClearPolitics, Biden actualmente aventaja a Trump en seis estados que el mandatario ganó en 2016: Wisconsin, Michigan, Pennsylvania, Florida, Arizona y Carolina del Norte.

Asegura Williams que si unos pocos evangélicos deciden que no vale la pena sacrificar sus más preciados principios de amor y moralidad cristiana, pueden terminar votando por un católico blanco. Su nombre es Joseph Biden.

Pero aquí surge otra gran interrogante, también impredecible. ¿Y si Trump no deja la Casa Blanca?, pregunta el sitio http://www.theamericanconservative.com.

Hay temor en Estados Unidos en diversos sectores, dada la arrogancia mostrada por el mandatario que desde hace meses está hablando de fraude en su contra para sacarlo de la Casa Blanca.

Por ejemplo, su empecinada oposición al voto por correo, algo que él mismo ya hizo antes, y que según dice ahora será un tremendo fraude. Nadie se atreve a predecir.

Según theamericanconservative.com hasta el mismo Joseph Biden, el virtual candidato demócrata a la Casa Blanca, manifestó sus temores sobre cómo reaccionará Trump si es borrado en las urnas.

El retador está «absolutamente convencido» de que los militares podrían tener que sacarlo de la Casa Blanca si se niega a irse después de perder las elecciones de noviembre. Biden ha estado diciendo esto durante meses.

Incluso, los opositores al mandatario también expresan su «preocupación» de que Trump pueda usar la crisis del coronavirus para retrasar o deslegitimar la elección, algo también impredecible.

No creo que Trump intente mantenerse en el cargo si pierde. Pero hay gente que nos dirá eso para manipular nuestros miedos y robar esta elección. Por eso es que finalmente estoy asustado, subrayó Peter Van Buren, un veterano del Departamento de Estado y autor de varios libros.

La continuidad de Trump está en el ambiente sin importar los cómos, y ya hay muchos estadounidenses que anticipan un posible fraude electoral en las elecciones 2020, lo cual aparentemente esconde intenciones que, según el Premio Nobel de Economía Paul Krugman, pudieran llevar hasta un golpe de Estado con la colaboración de los militares.

Texto tomado de de Prensa Latina, Agencia Informativa Latinoamericana [https://bit.ly/2VSqFT2], publicado en su edición del 7 de julio del 2020

Bolivia: golpistas enredados en las patas del caballo en caso México | Luis Manuel Arce Isaac

El régimen golpista boliviano se ha enredado entre las patas de su propio caballo con el asedio policial a la embajada de México en La Paz, que viola los principios del derecho internacional.

Es difícil creer que el conflicto de carácter internacional creado por el increíble cerco militar a la embajada y la residencia oficial de México tenga exclusivamente el objetivo de impedir que exfuncionarios del gobierno de Evo Morales salgan del país por la vía del asilo político que se les ofrece.

Un hecho resalta en todo esto y es muy sintomático: la atención mediática se centra en los golpistas, en las barbaridades que cometen, en las declaraciones que hieren los oídos por su irracionalidad, y se aleja de manera ostensible de los dos promotores principales del golpe: Estados Unidos y la OEA.

La gran prensa dejó fuera del foco la responsabilidad que le concedió en el golpe en un inicio a Donald Trump y su testaferro de la OEA, Luis Almagro. Es como si no existieran.

Los cintillos son para los sucesos en la embajada mexicana, y no tanto para dar crédito a las denuncias que han llevado al gobierno de Andrés Manuel López Obrador a poner el tema en manos de la Corte Internacional de Justicia, sino para atizar presuntas amenazas de ‘un ataque’ de movimientos sociales a la sede diplomática, algo contradictorio.

Es el argumento estelar de los golpistas para justificar una acción que, como aseguró el presidente López Obrador, ni siquiera usó el fascista Augusto Pinochet con las sedes diplomáticas en Chile.

¿Qué se prepara y por qué en estos momentos, con una violación tan fragante del derecho internacional y las normas de las relaciones entre países reguladas por Naciones Unidas y sus órganos jurídicos?

El tiempo dirá cuáles son las verdaderas razones. Por ahora se ve extraño que el cerco a la embajada se produzca en medio de un proceso de juicio político a Trump necesitado de que la atención pública se desvíe hacia otros puntos.

De Almagro y la OEA tampoco se habla y es marcado el interés del actual secretario general de ser reelegido en el cargo como desearía la Casa Blanca para no correr ni el más mínimo riesgo con una candidatura que le sea menos dócil que el uruguayo.

Los golpistas también tienen sus propios intereses pues ante la débil posición que tienen en el país y las dificultades para mantenerse en el poder sin el apoyo de las armas y la represión, buscan golpes de efecto para mostrar músculos y atemorizar al pueblo que se rebela contra la ruptura del orden constitucional.

Después de convocar a las elecciones le han tomado miedo dado que en los dos meses y medio que llevan en el poder no han logrado el control político y social verdadero en Bolivia.

El mundo, y en particular los pueblos de América Latina, están muy pendientes de lo que ocurre en Bolivia, y han patentizado su apoyo a la digna posición que ha mantenido México en defensa del derecho internacional, el derecho de asilo, los principios y valores de la constitucionalidad, el orden institucional y la paz.



FUENTE: PRENSA LATINA


 

Lo pactado del golpe de Estado en Bolivia | Deisy Francis Mexidor

El golpe de Estado contra Evo Morales fue pactado, lo dijo sin sonrojos Luis Fernando Camacho, quien es señalado como el rostro visible de los acontecimientos que llevaron al derrocamiento del primer presidente indígena en Bolivia.

A medida que pasan los días afloran más detalles del complot previo a la asonada golpista del pasado 10 de noviembre, que revirtió todo el proceso de cambios iniciado en el 2006 por el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), encabezado por Morales.

Pero como dice el refrán ‘por la boca muere el pez’, Camacho hizo gala de ello al confesar a un grupo de sus allegados que fue su padre el encargado de ‘cerrar’ con militares y policías los acontecimientos de la historia ya conocida, según un video en redes sociales y que replican diversos medios de prensa.

El expresidente del Comité Cívico de Santa Cruz, ahora candidato presidencial, cuenta abiertamente que incluso en los acercamientos con los militares participó Fernando López, actual ministro de Defensa del gobierno de facto.

‘Fue mi padre quien cerró con los militares (?) la persona que fue justamente a hablar con ellos, a coordinar todo, fue Fernando López, actual Ministro de Defensa. Es por eso que él está de ministro de Defensa’, se escucha en el audiovisual.

Luego explica que sucedió lo mismo con la Policía y afirma que, una vez consolidados tales acercamientos, lanzó el plazo de 48 horas para la renuncia del mandatario.

‘La Policía de la misma manera. Fue mi padre. Cuando pudimos consolidar que ambos no iban a salir fue que dimos las 48 horas, pedimos las 48 horas porque sabíamos que ya podía Santa Cruz trasladarse a La Paz’, subrayó.

El padre del excívico es José Luis Camacho Parada, tiempo atrás presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia y de la Federación de Empresarios Privados en Santa Cruz.

Morales dimitió bajo presión de la cúpula castrense, aunque eufemísticamente señalaron que era una ‘sugerencia’ del entonces jefe del Ejército Williams Kaliman, el mismo que luego colocó la banda presidencial a la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez.

‘Camacho confirma que cívicos hablaron con militares y policías para derrocar a mi gobierno’, escribió el exmandatario en un mensaje en su cuenta en la red social Twitter, donde insiste que sufrió un golpe de Estado.

Añade el tuit que ‘fue un golpe de Estado pese a que Áñez, (Carlos) Mesa y el propio Camacho intentan negarlo, el video es una prueba irrefutable’. ‘La justicia debe actuar contra los golpistas y genocidas’, expresó.

Tras las elecciones del 20 de octubre, en las que Morales logró la victoria en primera vuelta con el 47 por ciento de los votos y una diferencia de 10 puntos sobre su principal rival, Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho convocó a un cabildo en la ciudad de Santa Cruz y desconoció los resultados.

En los sucesivo comenzaron a ocurrir una serie de hechos instigados por el dirigente opositor, perteneciente, por cierto, a una de las familias más acaudaladas de Santa Cruz.

A propósito, el mismo Camacho que plantea su lucha con el poder de la fe es el que aparece en registros de los Panama Papers (2016), una gran filtración de documentos confidenciales vinculados a la firma legal panameña Mossack Fonseca, los cuales denuncian la existencia de paraísos fiscales utilizados por ricos y poderosos.



FUENTE: PRENSA LATINA


 

La esclavitud aún encadena a millones de personas en el mundo | Roberto Castellanos Fernandez

Más de 40 millones de personas en el mundo sufren bajo el yugo de la esclavitud moderna, una cifra que demuestra lo lejos que está la humanidad en su propósito de erradicar ese flagelo.

Como parte de la estrategia para crear conciencia sobre el tema, cada 2 de diciembre Naciones Unidas celebra el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud en conmemoración a la firma en esa fecha de 1949 del Convenio para la represión de la trata de personas y la explotación ajena.

Reconocida como institución jurídica durante siglos, la esclavitud (en el sentido tradicional) comenzó a ser cuestionada a gran escala a partir del siglo XVIII, pero aún subsiste de varias formas.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de los 40,3 millones que vivían en 2016 bajo la esclavitud moderna unos 24,9 millones eran obligados a trabajo forzoso (16 millones en el sector privado) y 15,3 millones al matrimonio forzoso, casi todas del sexo femenino.

El flagelo afecta con mayor incidencia a las mujeres y niñas, que representan el 99 por ciento de las víctimas en la industria sexual comercial y el 58 por ciento en otros sectores.

Cada año millones de ellas en diversas latitudes son vendidas, obligadas, sometidas y explotadas, ya sean en sus países de origen o en naciones desarrolladas, víctimas, en muchas ocasiones, de la trata de personas.

Diversos estudios estiman en que la esclavitud moderna en el planeta genera unos 150 mil millones de dólares de ganancias, en especial en las naciones más desarrolladas, según la campaña 50 for Freedom.

En junio la OIT denunció que más de 150 millones de niños de entre cinco y 17 años trabajan en el mundo, de los cuales 73 millones realizan labores peligrosas.

El mayor número bajo esa condición se encuentra en África (72,1 millones), seguida por Asia y el Pacífico (62 millones), el hemisferio occidental (10,7 millones), Europa y Asia Central (5,5 millones) y los Estados árabes (1,2 millones).

Un 48 por ciento de las víctimas de trabajo infantil tienen entre cinco y 11 años, un 28 por ciento de 12 a 14, y un 24 por ciento de 15 a 17, precisó la institución en un comunicado.

El organismo estima que en el mundo existe una proporción significativa de trabajo infantil y trata de personas en la cadena de suministros, en actividades como la extracción de materias primas y la agricultura.

Para la máxima representante de la Unicef, Henrietta Fore, ‘el trabajo infantil puede tener consecuencias negativas para toda la vida en el desarrollo físico, mental y social de los niños, robándoles la oportunidad de jugar y aprender’.

Innumerables productos, desde teléfonos y computadoras hasta alimentos o prendas de vestir, son fabricados por personas sometidas a la esclavitud moderna, quienes a su vez, en muchas ocasiones, emplean materias primas extraídas por víctimas de ese flagelo.



FUENTE: PRENSA LATINA



 

Chile: El problema de fondo | Eduardo Contrera

Por estos días observamos la manipulación de la opinión pública desde importantes medios de comunicación en relación a los sucesos actuales y cuando el pueblo ha dicho basta y echado a andar exigiendo cambiar el modelo de sociedad en Chile.

Son los propios periodistas, es decir trabajadores de los mismos medios, los que formulan dichas denuncias, demostrando así cómo los canales de televisión y los clásicos de la prensa escrita deforman la realidad y mienten.

Hemos conocido, por ejemplo, las revelaciones del periodista Juan Wilfredo González Mardones del Canal 13 de TV, así como las denuncias de periodistas del diario La Tercera. Todos han tenido la valentía de hacer públicas las deformaciones y adulteraciones de la realidad perpetradas por esos medios, aun a riesgo de sus empleos.

Lo que trae al recuerdo que los golpistas del 73, manejados y financiados desde Washington, no fueron sólo las Fuerzas Armadas y el gran empresariado, nacional y extranjero, sino además los principales medios de comunicación privados.

Es preciso seguir las notas de El Mercurio y La Tercera por estos días y su intento por acomodar la realidad a los intereses de los grupos que representan.

Con razón la académica de la Universidad de Chile Faride Zerán, en una interesante nota escrita para la Agenda Popular 2019 titulaba que el Pluralismo y la Libertad de Expresión son una deuda pendiente para la democracia y no sólo ‘por la alarmante concentración mediática’, sino además por la existencia de normas legales obstructoras de la libre expresión.

Llega pues el momento de analizar el comportamiento actual del conjunto de los factores desestabilizadores, lo que ayuda a entender mejor cuanto ocurre y los riesgos que la situación encierra cuando se manipula la conciencia colectiva.

La conducta de las FFAA y de Carabineros no constituye sorpresa alguna. Acorde a su formación prusiana y su impronta clasista, los uniformados de todas las ramas de las FFAA no han cambiado su orientación fundamental. Su enemigo principal es el pueblo y parecen creer que la democracia consiste en un gobierno manejado por los poderosos y vaya que han hecho esfuerzos por serlo también ellos personalmente.

No nos referimos sólo a sus muy exagerados privilegios legales, sino además a los ilícitos perpetrados por varios de sus altos mandos, algunos de ellos hoy sometidos a procesos judiciales por diversos delitos.

Que nadie se sorprenda entonces por la represión desatada en estos días. No respetan a los trabajadores ni a los estudiantes, ni a los profesionales, ni a las dueñas de casa, ni a los sindicatos y demás organizaciones sociales que protestan por los bajísimos salarios, pensiones de hambre, altos precios, especulaciones y negociados.

Algo positivo ha sido la actitud del Poder Judicial chileno que, golpista el 73, en cambio hoy ha tenido una importante conducta en defensa de la democracia, al punto que ha hecho presente, incluso, su acuerdo como poder del Estado para llevar adelante una Asamblea Constituyente que pueda dar a Chile una Nueva Constitución.

Además, cuando fue convocado precipitadamente el Consejo de Seguridad Nacional, (Cosena), por un desorientado y torpe Piñera, el presidente de la Corte Suprema no tuvo inconveniente en hacer pública su opinión en el sentido de la improcedencia de ese paso, coincidiendo con varios de los otros convocados por el personaje de triste memoria.

A estas alturas ya nadie duda que el problema de fondo, lo que está en el centro del debate nacional es el modelo de sociedad de nuestro país que, impuesto de modo sanguinario por los golpistas del 73, ninguno de los gobiernos democráticos posteriores tuvo el valor de cambiar.

Es el modelo capitalista, el de la propiedad privada de los medios de producción, el que concibe un Estado sin recursos para atender las necesidades de la sociedad las que son atendidas por empresarios que cobran caro.

Es el Chile sin educación pública, sin salud pública, si previsión social pública. El Chile de un Estado despojado del aprovechamiento de los recursos naturales del país, cedidos al gran empresariado y a los grandes grupos económicos transnacionales. El cobre, el litio, la luz, el agua, los caminos, todo privado, todo de unos pocos.

¿Es sólo en Chile donde la población da señales potentes de la urgente necesidad de poner fin a esta infamia histórica? No. El empeño por terminar con el así llamado neoliberalismo es hoy tendencia mundial.

Sólo un ejemplo: el periódico ruso Izvestia del 6 de noviembre de este año da cuenta del estudio que la agencia Sputnik encomendó a la compañía francesa I Fop respecto de la aprobación o desaprobación del modelo económico social en que se vive.

El resultado del trabajo efectuado entre el 2 y el 15 de octubre del presente año, encuestando en cada país a mil personas de diferentes estratos sociales respecto de la crisis del modelo vigente y de su aspiración a cambiarlo pronto por otro modelo de sociedad, fue el siguiente. En Italia se pronunció así el 80 por ciento de los encuestados, en Francia el 73, en Alemania el 61 y en Inglaterra el 58.

En nuestro caso, cada día que pasa muestra la creciente maduración de chilenas y chilenos y su percepción de que el tema pasa por cambiar a fondo el actual modelo y establecer un nuevo modo de vida, una nueva sociedad, fijando sus aspectos fundamentales en la ley de leyes. Esto es en la Ley superior del Estado, es decir en una Nueva Constitución Política.

Una normativa radicalmente diferente a la actual y que reemplace a la que nos fuera impuesta por la violencia de las armas y mantenida con la complacencia de políticos más leales al gran empresariado que a su pueblo.

¿Lograrlo es esta una tarea sencilla, exenta de riesgos? En lo absoluto. Nuestro continente abunda en ejemplos de avances, pero también de retrocesos, en fin de la pugna histórica entre las clases trabajadoras, explotadas y las clases dominantes de cada país.

La gran noticia de la libertad de Lula en Brasil contrasta con el golpe contra Evo en Bolivia.

En efecto, el derrocamiento del presidente Evo Morales -que cambió para mejor la vida de su pueblo alcanzando logros históricos de desarrollo y bienestar- ha sido impuesto por la burguesía de su país ante el silencio cómplice de los institutos armados.

Ello da cuenta de lo que sostenemos. Porque, dicho de modo general, los institutos armados del continente salvo escasas honrosas excepciones, han sido modelados para sostener el injusto modelo bajo la atenta mirada de los gobiernos de Estados Unidos.

Todo puede suceder, pero el pueblo chileno ha dado muestra cabal, firme, reiterada, de asumir la tarea. Y sus demandas de Nueva Constitución, de Asamblea Constituyente, de Plebiscito Ahora, así lo muestran.

Es además una cuestión de dignidad y de patriotismo. Es que urge terminar con la desigualdad y éste es un momento histórico apropiado que no debe desperdiciarse. Chile despertó, se puso de pié, está caminando y de algún modo, tal como advertía Neruda en su hermoso poema ‘El Barco’, está conminando a los explotadores de siempre a terminar con las enormes desigualdades, pero además a hacerlo ahora.

Mañana puede ser tarde y podemos lamentarlo mucho.



FUENTE: PRENSA LATINA