Cuento de sangre No. 2 para antes de dormir | Carolina Luna

Sangraba toda, y ni modo de llorar porque entonces era peor, las convulsiones del llanto ocasionaban que la sangre saliera con más fuerza, incluso a borbotones, por nariz, boca y oídos. Luego debía quedarse quietecita en el sillón, mirando fluir multitud de hilillos escarlata, más delgados que venas, sobre su piel. Semejaban arañazos movilizados por… Leer más Cuento de sangre No. 2 para antes de dormir | Carolina Luna