Poesía | Elvia Rodríguez Cirerol (Yucatán, México)

(1) De las manos
(2) escapa
(3) la luz
(4) con que a diario
(5) se enciende
(6) la noche
(7) de los cuerpos.
(8)
(9)
(10)
(11) Cuando el aire
(12) amanece
(13) con tus ojos
(14) las piedras
(15) se me antojan
(16) fruta madura
(17)
(18)
(19)
(20)

Recorro
el camino
de nosotros
porque al final
sucede
el estallido
de los cuerpos

Cuando me pierdo
en el cauce fiel
de tus caricias
descubro
del amor
nuevo lenguaje
y realizo
en la entrega
cotidiana
el intenso ritual
que cuerpo a cuerpo
enciende
girasoles
en la sangre.
Volátiles
Poemas


El sol
del mediodía
es piedra
ardiente.
Calcina
los bosques.
Desgrana
el principio
del pan
en las mazorcas.
Enloquece
el canto
de los pájaros.
Desmayado
convierte
al horizonte
en mercado
de flores
de frutas
incendiadas.

Hormigas
Voraces
cubren
la redondés
del planeta.

En el eclipse
total
rotundo
sensual
los cuernos
de guapísimos faunos
violan
a la Señora Luna
embriagada
por los siete colores
de un Arco-Iris
trasnochado
bohemio.

Bruñidos
en plata
se mezclan
centímetros rojos
entre los árboles
que inquietan
con su olor
a las raíces.

El amor
cabalga
en las estrellas.
Se incorpora
al semen
de la noche.
Hunde
su geografía
de fuego
en las cinturas.
Disfruta
con el viento
la apertura
de los muslos.
Hace fiesta
en el hombre.

Tenso
y firme
está el arco
de tu cuerpo
invocado
tantas veces
para salvar
la noche
de la muerte
en el preciso
instante
del silencio.
Eres el insomnio
apetecido.
Conquista
con la espiga
el delgado
cristal
esmerilado.

Recibe
el vino mejor.
Bebe
En la copa más fina.
Baila
en círculos
sobre mi piel
antorcha.
Dibuja
formas
que jamás
sonrió
la geometría.
Enreda
en la sangre
los lirios
que pare
el deseo.
Derriba
el hambre
de mis manos.


Habla
y desencadena
laberintos
con ritmos
de lujuria
que derrotan
al miedo.
Convoca
al placer
en el desnudo
sexo
que nos ata
como quien ata
al mar
cuando despunta
el sol.
Deja escapar
la luz
con que a diario
enciendes
la noche
de mi cuerpo

Llueven
las palomas
en la risa
de la tarde
cuando tu prisa
se atreve
a despertarme
la piel.


Brota
en las mazorcas
el ansia
de ser desgranadas
en la milpa
de tu cuerpo.

Poema tomado de la revista Páginas; Instituto de Cultura de Yucatán; Julio-Septiembre de 1998; Pp. 72-75; transcripción y edición para versión web: Armando Pacheco (Ediciones Letras en Rebeldía)

Esta publicación es sin fines de lucro y como promoción a la lectura. No monetizamos ni obtenemos ganancias por su difusión. Recomendamos adquirir el libro en formato digital o impreso.

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