En la República de Platón | Francisco Brines (Premio Cervantes 2020)

Recuerdo que aquel día la luz caía envejecida
en los fértiles valles extranjeros,
contemplada, desde la cumbre del mediano monte,
por mis ojos cansados.
Los guerreros de mayor juventud
y algunos de mis hijos, escogidos por su hermosura,
pusieron en mi frente sucesivas coronas de laurel,
y estrecharon mis manos con las suyas.
Cuando él llegó hasta mí, temblé; y arrebatando
de sus manos la rama de laurel
le cubrí la cabeza juvenil con la fronda del dios.
Posé mi mano en el desnudo hombro.

Aquellos días de campaña
fueron lentos, afortunados de valor,
y anidaba en mis ojos
la oscura luz de la felicidad del hombre.
Adornada de mirto y flor, compartimos la tienda,
vigilada por el fuego campamental y la insomne mirada
             de centinelas escogidos.
El vino y la comida compartimos, y en el festín
nadie, respetando mi más secreta voluntad, mostraba la alegría
mientras Licio ocultara la suya tras los labios.
Y al par que conquistamos aquel reino enemigo
hice mío su corazón, y le di vida.

Hoy miro las fogatas del viejo campamento,
bajo la fosca noche,
desde esta vil litera humedecida
en la que, consumido por la fiebre,
sostengo el cuerpo sin vigor momentáneo;
y oigo lejano el juvenil clamor por Trasímaco el héroe.
Sobre el hombro de Licio, me contaron mis hijos,
puso su mano con firmeza,
y éste le abraza, según ley, y es por él abrazado.
Hoy visitó la retaguardia, y fueron complacientes con él
los magistrados, y admirado por los muchachos que aprenden
        en la guerra,
y obsequiado de todas las mujeres.
Y yo le di el abrazo, y el discurso amistoso de la bienvenida.
Iba con él el joven Licio.
Dejando el campamento mujeril
pasaron ante mí, y vi en los ojos del muchacho turbación y reproche.

Corren rumores que la campaña del Asia está ya próxima
y urge curar el cuerpo con gran prisa, ejercitarlo en el gimnasio,
acudir otra vez al campo de batalla.
Y pienso, sin embargo, que es inútil mi sueño,
pues las fatigas de los años tributan consunción en el cuerpo,
y hace sufrir la mordedura del dolor.
Hundido en la litera, miro hacia el fuego que rodea su tienda,
y puedo interpretar la mirada de Licio:
todavía me ama.

Excelsas son las aptitudes de su cuerpo y su espíritu
y harán de él un héroe de los griegos.
Próxima está la campaña del viejo continente,
de condición cruel y largos años,
y nadie igualará su decisión briosa.
Caerá la sombra entonces sobre mí; cuando regrese
no sentiré su mano sobre el hombro.
Licio presidirá gloriosos funerales.

Este texto forma parte del poemario Materia narrativa inexacta escrito por su autor en el año de 1965; fue tomado del libro electrónico Una obstinada imagen: políticas poéticas en Francisco Brines (Marcela Romano; EDUVIM, 2016)

Francisco Brines Bañó nace en Valencia el 22 de enero 1932. Su primer poemario se titula Las brasas y fue publicado en 1959 (Premio Adonais). Es autor de obras como El otoño de las rosas (1986), ganador del Premio Nacional de Literatura en 1987; La última costa (1995), con el que ganó en 1998 el Premio Fastenrath que otorga la Real Academia Española; Palabras en la oscuridad (1966), con el que mereció el Premio Nacional de la Crítica. También es autor de Materia narrativa inexacta (1965), El santo joven (1965), Aún no (1971), Insistencias en Luzbel (1977), Musa joven (1982), Yo descanso en la luz (2010) y Para quemar la noche (2010). En 1997, en su colección Nuevos textos sagrados, el sello Tusquets publicó Ensayo de una despedida. Poesía completa (1960-1997). Entre sus antologías más recientes figuran, por ejemplo, Antologías poética (Austral, 2006); Todos los rostros del pasado. Antología poética (Galaxia Gutenberg, 2007); Jardín nublado (Pre-Textos, 2016); Entre dos nadas: antología consultada, 1959-2017 (Renacimiento, 2017); y en 2018 Alianza Editorial publicó su Antología poética, con la selección e introducción de Ángel Rupérez. En 1999 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas por el conjunto de su obra poética y en abril de 2000 fue elegido miembro de la Real Academia Española de la Lengua.

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