Covidario veinte veinte 20 + 20 poemas desde la cuarentena | Selección | Fer de la Cruz

La peste del insomnio

«Así continuaron viviendo en una realidad escurridiza»
Gabriel García Márquez, Cien años de soledad.

Muchos creen que la peste del insomnio
se originó en Macondo, más allá de la ciénaga.

La gente en perenne vigilia
lo fue olvidando todo,
desde los simples días de la semana
hasta la utilidad de un sacapuntas,
los nombres de los hijos,
el saludo cotidiano
y el rostro ante el espejo.

He notado los síntomas en Mérida,
los pasos hacendosos a media madrugada,
las miradas volátiles detrás del cubrebocas…

No en Macondo inició la desmemoria
sino en el propio espejo, cuyos ojos de vidrio
multiplican las profundas aristas del encierro
y nos hacen olvidarnos de las puertas.

Espejismo

«nuestra ausencia caerá sobre el mundo como lluvia fresca.»
Manuel Iris, Cuarentena.

Al chirrido del alba
que perturba el inédito silencio citadino,
un susurro:
Las abejas reanudan sus labores
como si nada extraño sucediera.

Los zanates arremeten con todo en los oídos,
como cada crepúsculo del año,
desde las copas de los flamboyanes
salpicados de chispas incipientes
del fuego que anticipa las lluvias de verano,

hasta que el sol se yergue
y el bullicio se aplaca dando paso al cenzontle
en los cuarenta idiomas
de su canto.

Un colibrí
zumbante poliniza la flor del pensamiento
y un puñado de loros lanza verdes graznidos
sobrevolando cables y postes de alumbrado.

La brisa serpentea entre las ramas
de vainas castañeantes del añejo waaxíim,
desafiando al calor que ya se impone.

Mi ventana
deja entrar una hilera silenciosa
de hormigas ajenas a cualquier mal agüero.

Día 28 de la cuarentena
y el silencio
como todo en este mundo
convaleciente
no es más que un espejismo.

En las profundidades de la sana distancia

«y no olvidaremos a los amigos, a los héroes y a los poetas».
Chema Paz, de su poema Réquiem por nuestros muertos con nombre propio,
leído desde La Coruña en Poetas sin fronteras.

¿En México se ataca a quién?

Héroes en otros países,
en donde los aplauden en balcones,
les dedican canciones en las redes sociales,
les escriben poemas en foros electrónicos…

¿De verdad, mexicanos atacan a doctores?

Y los taxistas no quieren llevarlos.
Doctores y doctoras,
enfermeras y enfermeros, practicantes…
Se dice en las noticias:
Los centros de salud en la República están siendo
defendidos por la Guardia Nacional.

¿Cómo? Si aquí nadie ha tumbado
las torres telefónicas, como en el Reino Unido,
y nadie se agazapa en protestas tumultuosas
en ningún capitolio ni en residencias de gobernadores
como en Estados Unidos. Aquí no hay capitolios.

No. Aquí son enfermeros y doctoras, etc.
quienes reciben empujones, gritos, puñetazos…
de la gente frustrada
por el confinamiento y la prohibición de ver
y de abrazar
a los parientes hospitalizados
o recibir los cuerpos
de los ya fallecidos en la actual cuarentena.

Imagina el dolor,
mas los equipos médicos de todos los países
en el cielo ya tienen reservado
—acorde con la fe de cada uno—
un lugar especial.
Llegarán en su momento.
Cuando lo hagan, serán los primeros.

Cuando el encierro pase

                    «allí está                   
toda la soledad         del mundo
                  te                espera»

Ada Zapata Arriarán, de su poema leído
desde La Paz, Bolivia, en Poetas sin fronteras.

Cuando el encierro pase,
la pesadilla, el desconsuelo, el llanto,

la elisión, el paréntesis, la elipsis,
la duermevela, el túnel cotidiano,

el fastidio, la basca, la zozobra,
el maloliente efluvio del pantano,

la voz agonizante en el desierto
o sus ecos silbando,

el susurro lindante de la muerte,
las cifras rojas en el calendario…

…cuando

…cuando

las mandíbulas del círculo liberen
el desenlace mítico, tan solo imaginado,

cuando la profecía sea recuerdo
o la bitácora de un trago amargo,

cuando lo prometido esté saldado
y nos curemos del adverbio cuando.

Las cifras a la fecha:
27 de abril de 2020

«Floto dentro de una burbuja en mi confinamiento,
un encierro dentro del encierro»
Nimbe Rock, leído desde Ciudad de México,
en Poetas sin fronteras.

Cubrebocas, barbijo, mascarilla,
tapabocas y máscara quirúrgica…
sinónimos variados o nobles eufemismos,
transformados ahora en la mordaza de tela
voluntaria
para hacer un silencio
de un minuto
por los 208
millares
en el mundo
que, en sus lenguas,
dialectos, idiolectos…
cada uno en su voz irremplazable,
no volverán a hablar.

Han matado en el mundo los colores

«un tucán de pico de canoa presentó heridas
por una presunta pistola de diábolos»
Mauricio Poo, Periódico Por Esto!,
4 de mayo de 2020

Habrá sido algún niño
tan solitario y cruel como cualquiera,
con juguete de diábolos, de diablos,
una mañana gris en cuarentena.

Habré sido yo mismo en un sueño paralelo,
enceguecido en el confinamiento
armado con…
¿quién le regala a un niño semejante juguete?

Un tucán surcó el cielo citadino,
tan dispuesto,
tan fuerte cacareando sus colores,
y yo tan gris,
el mundo, hoy, tan gris…

El día de la marmota[1]

Despiertas
con la misma canción de Jimmi Hendrix
en el despertador
que reza “Are you experienced?”

Esto ya lo viviste hasta el cansancio
y el día se repite ad infinitum,
como una pesadilla de nunca acabar
hasta que aprendas.

Entonces, ¿aprendiste?
o seguirás quejándote del confinamiento,
rumiando tus dolencias…

Entonces,
¿ya podemos dar vuelta a la página
de tu maldito guion autobiográfico?

La marmota ha elegido su casilla.

¿Qué has elegido tú?

La madre en cuarentena

La madre en cuarentena se desvive
por todo el mundo enfermo.

Se expone en el trabajo
o se ocupa si no tiene trabajo al que asistir.

Sufre y goza el vuelo de los días que no regresan
o cuando el sol apenas toca su ventana.

Con una sola madre ocupada por el mundo,
todos tienen a alguien.

Cada madre es un mundo.
Ella sostiene unido al universo.

¿Quedará algo en pie?

«Lo cierto es que nada queda en pie»
Alexis Soto Ramírez, Predicadores,
leído desde Maryland en Poetas sin fronteras.

Fue una Cuaresma ardua, eternizada,
después de un Carnaval inadvertido.
Fue una última cena inacabada
con cargo a cuenta, a pago diferido.

Fue una crucifixión ralentizada,
un Viernes Santo harto repetido,
en esta casa descontaminada
como un asomo al cielo prometido.

Fue un puente laboral multiplicado
por un Día del Trabajo tan difuso
del calendario sintomatizado.

Fue el largo parpadeo de un recluso
en medio de mi sueño inacabado
de nuestro devenir aún inconcluso.

1 de junio:
Temporada de huracanes

«Este milagro donde todo sobrevive
de catástrofe en catástrofe»
Christian Avecillas, Este país no es un país,
leído desde Ecuador, en Poetas sin fronteras,
de su libro inédito País es lo que escriben los poetas.
«¿Dó está el alma cobarde
Que teme tu rugir…? Yo en ti me elevo» 
José María Heredia, En una tempestad.

Aquí todos sabemos
que, si el país se enferma, seguro va a morirse.
La historia nos enseña que, si tocamos fondo,
sabremos inventarnos fondos nuevos,
nos podrá, como dicen, llover sobre mojado
pues después del temblor vienen las réplicas
y persisten las grietas.
La memoria reciente nos cae a bofetadas
con incendios, temblores y deslaves,
masacres, corrupción, feminicidios,
varias otras pandemias…

Hoy por hoy, el verano ya anda suelto
con su furia precoz en el Caribe,
donde la pirinola ya está echada,
donde el trompo ya baila
ya próximo a caer.
Pero también podemos alegrarnos,
ahogar los viejos hábitos en nuevas marejadas
y que el viento se lleve, con sus soplidos recios,
las iras y desaires, los odios y temores
para siempre.
Podemos amarrar nuestro tejado
y apoyarnos
y amarnos como hermanos.
¿Será mucho pedir?
Podemos, como dicen, cantar bajo la lluvia,
reír con la ventisca, sobarnos de los golpes,
desenterrar del lodo la esperanza
y exclamar, como dicen:
¡Vientos huracanados!


Selección de textos: Fer de la Cruz

Edición web: Armando Pacheco

Fotografía: Rubén Naíl

Portada del libro: Adrián Ramos Garza


[1] Groundhog Day (Ramis, 1993), película estadounidense protagonizada por Bill Murray y Andie MacDowell.


El poemario Covidario veinte veinte: 20 + 20 poemas desde la cuarentena fue lanzado el 13 de mayo de 2020 por Ablucionistas Editorial. Puede ser descargado sin costo desde: academia.edu/43055325/Covidario_veinte_veinte_20_20_poemas_desde_la_cuarentena


CRÉDITOS DE LA EDICIÓN DEL POEMARIO: 

Primera edición electrónica, 2020
D.R. © Fer de la Cruz (Luis Fernando de la Cruz Herrera), 2020
ISBN: En trámite
Director General de Ablucionistas Editorial:
Jorge Contreras Herrera
Cuidado de edición y revisión ortotipográfica:
Alejandrina Garza de León
Diseño de interior y de portada:
Adrián Ramos Garza
Fotografías:
El autor
Retrato del autor:
Ileana López López
Colección: Poetas sin fronteras


FICHA BIOGRÁFICA:

Fer de la Cruz (Luis Fernando de la Cruz Herrera) es maestro en español por Ohio University. Profesor fundador en la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes, en Yucatán, ha publicado más de 20 títulos de poesía lírica, satírica, para niños y traducción literaria. Están próximos a salir, en 2020, su poemario lírico Poemas espirales (Textofilia/Ayuntamiento de Mérida); su poemario satírico Sabotaje a la che más otros dos poemarios de humor neoquevediano (Libros en Red/Ayuntamiento de Mérida), y la novela para niños Cómo aprendí a volar (Libros en Red/Ayuntamiento de Mérida). C.E. delacrux@hotmail.com


 

Un pensamiento en “Covidario veinte veinte 20 + 20 poemas desde la cuarentena | Selección | Fer de la Cruz

  1. Agradezco en el alma la difusión de mi libro. Se puede leer completo en línea o puede descargarse gratin en Academia.edu: academia.edu/43055325/Covidario_veinte_veinte_20_20_poemas_desde_la_cuarentena

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s