Sin deud@s con aurífero maíz. Sólo para llevar, no hay cerveza ¡agotada!, y Juntos saldremos adelante… | Héctor Cobá

A punto la solicitud de nuevo préstamo para remediar los males de las próximas campañas políticas cejotanianas

Aterradoras y tétricas las tres expresiones del título de estas líneas. Acciones que implican un ingreso-egreso económico, el que muchos no tienen debido a la presencia del coronavirus en el mundo y en Quintana Roo.

Oscurecido por la mano morena de Manuel González, cuyo pensamiento perenne sin intermisión es dejar otra mayúscula deuda a los quintanarroenses, como lo hicieron en su momento Félix González Canto y “el loquito” Roberto Borge Angulo, sus antecesores en el cargo. Contradiciendo su cantaleta de campaña para ser gobernador, apadrinado por el PAN y el PRD, convirtiéndola en una frase sin sentido: “el que la hace la paga”.

Un eufemismo carente de significado es el de “Juntos saldremos adelante”, ya que, ¡otra vez!, el ejecutivo estatal platicó con la Reyna Durán y sus plebeyos para hacer maromas y tener un préstamo por un mil 200 millones de pesos a sumar a la deuda pública con el fin de atender asuntos del COVID-19.

Esa fue la primera subida al trapecio político, después el mero mero detalló el dinero solicitado será destinado para obra pública y la tan necesitada promoción turística, por fin asuntos de salud o construcción y turismo (6 de mayo).

Allá en lo oscurito tiemblan los angelitos que brindan con el Bayleys de los pobres, Gel Antibacterial, así como bien hablados, amantes de la lengua de Cervantes: Juan de la Luz Enríquez y Felipe Ornelas junto con el chapatin de oro, bañado de lo mismo. 

Temblor que aumentó en el trío ante la solicitud de expulsión del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) de la yegua prieta azabache, por educada y dócil, todavía dirigente de la Junta de Coordinación Política de la XVI Legislatura Reyna Arelly Durán Ovando.

Con todo y calor caribeño, opacado un poco por las lluvias, el frío corrió por sus espaldas del cuarteto junto con los destrabadores del candado que amenazaba cortar la cabeza de doña Reyna Arelly, vía un jugoso y aurífero maíz.   

La realidad de las cosas es que al gobernante estatal no se le va a hacer caminar por la senda del Sólo para llevar, como acontece en muchos negocios donde sí hay servicio, pero no dentro del local, nada más para llevar a casa. Él mencionado así no podrá llevarse su adelanto del año de Hidalgo, dos años antes. 

Se le cayó el argumento de que el adeudo es para generar empleos y ayudar a la gente, que lo hacen para enfrentar la pandemia; y eso que el año pasado endeudaron a Quintana Roo con mil 857 millones de pesos, más la reestructuración de la deuda que aún no se sabe cuánto costó porque informes del tema no hay…

La opacidad quintanarroense se evidencia ante el aviso del presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, este 27 de mayo, que la administración federal liberará 60 mil millones de pesos del Fondo de Estabilización Presupuestal, y que se afinan detalles con el secretario de Hacienda para entregarlo a gobiernos estatales y puedan hacer frente a la crisis

Similar situación vivió Yucatán donde al gobernador panista los diputados locales le negaron el adeudo que solicitaba.

Bien calladito el yucateco-quintanarroense CJ, en 2019 se la metió calladito a los quintanarroenses… Ahora este angelito tiene dificultad para enfrentar la crisis porque está pagando ese adeudo de 2019, que, chance, dejó de pagar en 2020, con el pretexto de la emergencia sanitaria.  

Los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) revelan que durante 2019 el Gobierno del Estado de Quintana Roo adquirió seis créditos que suman mil 872 millones de pesos ante la banca comercial, en medio de la opacidad. El adeudo de casi dos mil millones de pesos fue contratado sin los mínimos criterios de transparencia, mucho antes de conocerse la pandemia del coronavirus, y se suma al pago anual por cuatro mil 248 millones de pesos, de la deuda de largo plazo, que asciende a casi 19 mil millones de pesos.

Tampoco se especifica de dónde saldrá el dinero para pagar en este año, 900 millones de pesos que se comprometieron en 2019 para saldar parte de esta deuda y cuáles programas se dejarán de hacer o resultarán afectados por gastarse el dinero por adelantado.

Sin duda lo anterior genera de manera obligada se comprometan recursos de participaciones federales, para poder pagar estas deudas, porque el dinero tendrá que salir de algún lado. No del fondo del mar o del arrecife mesoamericano.

Digno de recordar es la cantinela que el actual gobernante y su grupo, la bandera política de no endeudar más al estado, pero en la Ley de Ingresos de 2020 está contemplado un pago por “Adeudo de ejercicios fiscales anteriores” por 900 millones de pesos, sin contar otros 292 millones contratados con la banca HSBC el 26 de abril de 2019 y un crédito más por 680 millones de pesos con Multiva, contratado el 19 de diciembre de 2019, aunque éste último tiene fecha de inscripción en el Registro Público de la SHCP el 8 de enero de 2020.

El otro cuarteto de créditos mencionados se adquirieron todos con Banorte: uno el 28 de agosto de 2019 por 200 millones de pesos, otro el día 3 de septiembre por 100 millones de pesos, uno más se contrató el 18 de octubre por 150 millones y otro el 8 de noviembre por 450 millones de pesos.

Así la suma del endeudamiento en 2019 llega a los mil 872 millones de pesos, del que se debe explicar si está dentro del rango legalmente permitido por la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, adeudos ejecutados sin los criterios de transparencia.

No miente la información del Registro Público Único de Financiamiento y Obligaciones de Entidades Federativas y Municipios de la SHCP, el gobierno estatal quintanarroense adquirió esta deuda para destinarlo de manera genérica a “cubrir insuficiencia de liquidez de carácter temporal”, sin mencionar los motivos.

Tampoco se debe de olvidar que este 2020 se pagarán por deuda pública 900 millones de pesos, además del abono anual de cuatro mil 248 millones 267 mil 014.00 pesos de la deuda heredada por las dos administraciones estatales anteriores (del “loquito” Borge y del sencillito Félix González), más abajo del fondo del fondo la frase que ahora es un insulto: “el que la hace la paga”.

Los mencionados pagos a deuda mencionados aparecen en la Cuenta pública 2020.

A ver cómo le hacen los asesores cejotanianos para enviar la iniciativa de su anunciado adeudo que quieren le autorice el Congreso del Estado, mandado por la educada y obediente Durán Ovando, todavía mandamás de la Jucopo de la XVI Legislatura. Ojalá expliquen bien cuáles proyectos necesita emprender o el varo es sólo “para generar empleos”.

El futuro de los que ya se van -de la administración pública joquinista- parece ser no habrá dinero sólo para llevar, con casi toda la zona norte en contra, desde las votaciones que lo llevaron a poder, con un porcentaje mayor de votos en el lado sur de Quintana Roo. De ambos extremos, hoy por hoy, repudiado, seguro no saldrá adelante apoyado por sólo unos cuantos, sus empleados, los libre pensadores son más y son votos en contra.

Sin embargo, a partir de las próximas elecciones de julio del 2021, para diputados federales y presidencias municipales, don Carlos Manuel tendrá tiempo de sobre para sobarse y lamer sus heridas, políticas, económicas y sociales, ya que la siguiente leyenda ya no estará vigente: No hay cerveza ¡agotada!, consigna que durante abril, mayo y junio torturó y tortura a los bebedores que no pueden conseguir su ansiado elixir cervecero hasta nuevo aviso… 

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