Maldad felina | Literatura para niños | Armando Pacheco

Estoy sentado en la cama donde ocurrió la desgracia que me trajo como consecuencia la reprimenda del día de hoy. Se estaban haciendo costumbres las represalias en mi contra a causa de ese execrable gato que le obsequiaron a mi hermano.

Durante meses, a partir de su arribo a la casa, todos los días entra a mi habitación para ocasionarme algún percance: rompe cosas, orina ropa, despedaza libros y cuadernos; en fin, ¡ya no lo soporto; ya me tiene harto con su actitud destructora!

Mi familia, por su causa, siempre me carga la culpa de lo que sucede en mi cuarto; dicen que es imposible que un insignificante felino de apenas tres meses de nacido, realice tales desastres.

Ayer, o mejor dicho hoy por la madrugada, cuando empezaba a ganarme el sueño —pues el ruido de la fiesta del vecino no me dejaba cerrar los ojos—, el malvado animal entró con cautela a mi habitación sin que me diera cuenta, y mientras mis respiros iban a ritmo lento, el desgraciado osó mear mi cama.

Cuando sentí lo húmedo en la superficie del lecho, desperté y al ver al gato negro de manchas blancas en la cola, lo único que se me ocurrió fue recoger mi zapato y tratar de golpearlo, pero el muy malvado —con su habilidad de fiera rapaz—, logró darse a la fuga.

En mi mente empecé a fraguar un plan definitivo para acabar de una vez por todas con «Azar», el maleante gato negro con manchas blancas en la cola.

Decidí que hace falta tomar medidas enérgicas para acabar con él, así que resolví acusarlo con mi madre. Ella no soporta que los animales se suban a la cama o los sofás. Entonces le enseñaría el cuerpo del delito para que no dudara, pues no soy santo de su devoción en cuanto a decir verdades.

¡Cuál sería mi sorpresa cuando mi madre entró a mi habitación! Iba a contarle lo sucedido con el gato cuando me preguntó por qué me había orinado en la cama, que ya no era un chiquillo y que debía pagar por tal desconsideración.

Es así como hoy me encuentro aquí, en la cama del crimen, sin que mi madre haya cambiado las sábanas ni me haya escuchado; expiando la culpa de una maldad ajena: La de «Aznar», ese indecente gato negro con manchas blancas en la cola.

Pero tomaré venganza…



VOCABULARIO: 

Cautela: Del lat. cautēla, der. de cautus ‘cauto’.

1. f. Precaución y reserva con que se procede.

2. f. Astucia, maña y sutileza para engañar.

Execrar: Aborrecer

Expiar: Del lat. expiāre.

1. tr. Borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio.

2. tr. Dicho de un delincuente: Sufrir la pena impuesta por los tribunales.

3. tr. Padecer trabajos a causa de desaciertos o malos procederes.

4. tr. Purificar algo profanado, como un templo.

Fraguar: tr. Idear, discurrir y trazar la disposición de algo.

Maleante: De malear y -nte.

1. adj. Que malea o daña.

2. adj. Burlador, maligno. U. t. c. s.

3. m. y f. Persona que vive al margen de la ley, y que se dedica al robo, contrabando, etc. U. t. c. adj. Gente maleante.

Osar: Del lat. vulg. ausāre, frec. de audēre.

1. tr. Atreverse, emprender algo con audacia. Era u. t. c. intr.



Armando Pacheco en el Malecón de Telchac, Puerto, en Mérida, Yucatán, México en agosto de 2015 | Foto: LIGIA CHAN BRITO

Armando Pacheco (Nezahualcóyotl, Edomex, 1980). Radica en Mérida desde 1985. Es escritor, periodista y músico de folclore latinoamericano. Integrante del Centro Yucateco de Escritores. Primer Lugar del Premio Regional de Poesía «Syan Ca’an Bakhalal» 2016. Tercer Lugar, en la categoría B del II Premio Nacional de Poesía Joven «Jorge Lara Rivera» 2010. Primer Lugar del Premio Estatal de Poesía Joven «Jorge Lara Rivera», ediciones 2003 y 2006. Mención de Honor en el Premio Regional de Poesía «José Díaz Bolio», ediciones 2005 y 2006. Becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (Foecay) 2007. Cooeditor, junto con el escritor Adán Echeverría, del Mapa Poético de México, edición 2008. Autor de las plaquetas: Entidad en el exilio y otros poemas de añoranza (Ediciones Zur, Catarsis El Drenaje Literario e ICY, 2007) y Memorial del poeta errante (Ediciones Letras en Rebeldía, Editorial El gato bajo la lluvia, 2015). Autor del cuentario breve El viejecillo de historias de animales mayas (El gato bajo la lluvia, 2018). Antologado en La Otredad (2006), Palabrando (2006), Nuevas voces en el laberinto (2007), Cultura de Veracruz (2008), Mapa Poético de México (2008); El canto del silencio (Ediciones Letras en Rebeldía, 2018) y Entre juegos y garabatos, antología para niños Vol. 1 (Ediciones Letras en Rebeldía, 2019). Publicado en las revistas Navegaciones Zur, Cantera Verde, Cultura de Veracruz, Letralia, entre otras. Actualmente es director general de Arte y Cultura en Rebeldía. Es fundador y editor de Ediciones Letras en Rebeldía. Está próximo a publicar Memorias de un poeta errante.

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