A los trabajadores jubilados y pensionados se nos quiere abandonar a nuestra suerte | Edgar Rodríguez Cimé

500 años de negación de derechos: coloniaje, guerra de castas, y siglos XX y XXI 

Después del inicio, auge y decadencia de la civilización maya (3,000 A. C. / 1527 D. C.), donde la Alta Cultura alcanzó su máximo esplendor: descubrimiento del Cero en sus matemáticas lo cual les permitió crear un calendario civil perfecto, así como la Cuenta Larga del Tiempo (luego de 5,126 años nuestro sistema solar vuelve a alinearse como al principio del Universo, con la conquista de Yucatán empiezan los últimos 500 años de historia de la negación de derechos del pueblo trabajador.

En la etapa colonial (1527 / 1846), Yucatán estaba dividido entre la “sociedad española” y la “república de indios”, donde si bien los invasores dzules (blancos) por conveniencia respetaron a la élite de la nobleza maya, también sujetaron al pueblo trabajador mediante un sistema de explotación basado en el “pago de tributos” tanto a la Corona Española como a la Iglesia Católica.

Durante la “Guerra de Castas” (1847-1901), la explotación de los campesinos empeoró pues tanto la élite como el pueblo trabajador fueron sometidos al “sistema de peonaje”, parecido a la esclavitud sufrida por africanos, donde mediante el “endeudamiento eterno” -sus salarios miserables nunca alcanzaba para cubrir sus enormes deudas (nohoch deuda) para sobrevivir, pues en la “tienda de raya” del patrón, donde adquirían lo mínimamente necesario para sobrevivir todo estaba a “precio de oro”- eran atados de por vida: nacían y eran explotados hasta morir en la haciendas.

Si en el resto del país, de Tabasco a Baja California, la Revolución Mejicana (1910-1917) libró a los indígenas campesinos de la explotación de criollos hijos de españoles, con el aislamiento vivido por la península de Yucatán -pues no existía entonces ferrocarril que los uniera- esta liberación nunca lo supieron los mayas, que siguieron sujetos a la explotación en la haciendas henequeneras sufriendo las “nohoch deudas”, “derechos de pernada” (el hacendado “estrenaba” a la novia antes que el propio novio) o “limpias” (palizas crueles donde el trabajador era cargado por un esclavo negro y castigado en la espalda con filosas pencas de henequén).

Fue hasta la llegada del general Salvador Alvarado (1916), enviado por el presidente para comunicarle a los hacendados explotadores la nueva etapa republicana donde se logró como conquista del pueblo “la liberación de esclavos y peones”, que también ellos debían cumplir,  obligándoles por la fuerza a hacerlo, ya que éstos se opusieron hasta lo último: armaron un “ejército de mayas explotados”, capitaneados por el general Abel Ortiz Argumedo, para recibir a las tropas del general revolucionario que fueron derrotadas finalmente en el pueblo de Halachó.

Sin embargo, a pesar de la “liberación de los peones de las haciendas”, las tierras de Yucatán permanecieron en manos de criollos y mestizos hasta que llegó a la presidencia de Méjico el general socialista Lázaro Cárdenas (1936), quien ordenó su repartición entre los campesinos mayas que apenas empezaron a disfrutar de libertad y tierras para sembrar sus milpas.

Y también inicia un periodo de conquistas sociales para los trabajadores en la ciudad de Mérida, amparados en las leyes de la Constitución: salarios dignos, junto con algunas conquistas sociales como es la jubilación y la pensión, como fruto de la lucha en la Revolución Mejicana, que le costó a los trabajadores la enorme suma de 1´000,000 (un millón de muertos).

De 1936 hasta la fecha (2019), Yucatán ha sido escenario de lucha para defender las pocas conquistas sociales. Hoy, de nuevo, pretenden los descendientes de la Casta Divina y políticos panistas, despojarnos a los trabajadores que hemos laborado para el gobierno nuestros mínimos derechos como es “el derecho a una vida mínimamente digna antes de irnos al descanso eterno”.

Esto lo escribe un trabajador pensionado por la Secretaría de la Cultura y las Artes, además de periodista y escritor, que le hereda a las nuevas generaciones de yucatecos 14 libros publicados, disponibles en las bibliotecas públicas, y muchísimas colaboraciones periodísticas en el Por Esto! que han informado, entretenido y divertido a los lectores yucatecos durante los últimos 30 años.

¿Y la directora del ISSTEY, quien nos descontó varios cientos de pesos de nuestras jubilaciones y pensiones, junto con el gobernador Vila, quienes nos amenazan con ya no pagarnos nada a partir de 2021 por quiebra de este Instituto, qué le están legando al pueblo de Yucatán?    

¡¡¡Ni un paso atrás en la defensa de nuestras jubilaciones y pensiones!!!



edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx

Colectivo cultural “Felipa Poot Tzuc”


 

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