Lo perverso, si es breve, dos veces perverso | Verónica Rodríguez

El ambiente en la camioneta rumbo a Campeche se reduce a carcajadas, transmisiones por Facebook e Instagram, joda a quien se deje y mentadas de madre «de cariño». Nos parece lejano septiembre del año pasado, cuando el proyecto Perversiones carecía de estructura en nuestras mentes.

Veinte historias perversas de chile y de manteca, 17 escritores de voces literarias, carácter y traumas disímbolos y a trabajar nuestro segundo libro. El primero se redujo a una plaquette en la que los fundadores del colectivo medimos fuerzas creativas. Así es esto de los egos. Y así somos los Atorrantes Escritores, lo que pensamos lo hacemos y lo hacemos con esa pasión enfermiza que nos caracteriza como grupo y a cada uno como artistas independientes. Todo el tiempo del mundo no bastaría para unificar pensamientos extremistas, ideologías políticas, filosofías personales y experiencias formales o empíricas de cada autor.

Formato, diseño, tipo de papel, de letra, ¿viñetas o no? Semblanzas, paginación, corrección, edición, portada, ¿solapas o no? Cuarta de forros, prólogo, ¿agradeceremos a alguien? Hasta la imagen de la portada, el arte abstracto, Mutilación, de Socorro Chablé, fue tema de discusión acalorada: «no se entiende qué es, yo no abandero causas feministas, la fotografía es demasiado profesional para usarla en un libro de los Atorrantes», ¡TOING!

Nuestro compromiso en marzo de 2019 para presentar Perversiones en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY), apremiaba. «No vamos a encontrar otra imagen que represente nuestro trabajo. No tenemos otra foto y punto».

El depósito a la tarjeta de nuestra tesorera; debo no niego, pago no tengo. El ISBN (¿qué rayos es?), la imprenta, publicidad, presentaciones, formato digital en Amazon, y en medio del proceso creativo y editorial de Perversiones, muere Carolina Luna.

Este acontecimiento en noviembre pasado, terminó por romper el ánimo del colectivo. Entre incredulidad y recriminación quedó nuestro libro. Las historias perversas ya no lo eran como perverso fue perder el símbolo de la atorrancia.

Llegamos a la FILEY exhaustos, divididos, fingiendo que todo estaba bien y aun así Perversiones fue un rotundo éxito, más no nuestra reunión celebratoria que las crónicas fantásticas de uno que otro colega calificaron de orgiástica. «Qué sigan pensando que somos un desmadre». Si supieran que esa noche ni el alcohol nos cupo.

Dejamos descansar nuestras perversiones entonces dedicando tiempo a proyectos editoriales individuales, al tiempo que EG Editorial se ocupaba de la distribución. Apaciguamos nuestros egos, lamimos nuestras heridas, perdonamos y nos perdonaron como único camino a la tercera etapa en la edición de un libro, esa en la que todos queremos estar: difusión en medios, presentaciones en COBAY, UADY, CEDART y más instituciones educativas y de investigación en Mérida. Giras a Espita, Acanceh, Izamal, Veracruz, hoy en la Feria del Libro y Arte Universitario de la Universidad Autónoma de Campeche y en 15 días, en Ciudad de México, por invitación de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM), y el Fondo de Cultura Económica, a través de EDUCAL, cadena de librerías a lo largo y ancho del país en las que hemos posicionado Perversiones.

En la camioneta, entre el ruido del papel estraza que protege las tortas de jamón y huevo, la onomatopeya de las latas de refresco al abrirse y las quejas de los adictos a la nicotina, nos parecen lejanos septiembre, y aquella noche del domingo 18 de noviembre cuando los Atorrantes confirmamos la muerte de Carolina.

Lejanos los meses de edición de este libro, repletos de estampas de no ficción que parecen confirmar la historia perversa de nuestro colectivo.

En tres años también hemos dejado a colegas en el camino o decidieron dejarnos. Cambian los objetivos, la residencia, los humores pero no la pasión por escribir y difundir literatura.

Tan drástica es la atorrancia, que no sólo viajamos promoviendo la lectura y el arte en general, también hemos arropado a nuevos integrantes que nos aportan innovadoras ideas. Diamantina Ovárica es el plus que enriquece nuestra diversidad.

Quedan pues nuestras historias perversas, las ficciones impresas en cada ejemplar, y las realidades que marcaron el proceso creativo de esta obra y de las que vendrán, estemos quienes estemos en Atorrantes Escritores México.

Campeche, México a 22 de octubre de 2019



FOTOS: GRUPO ATORRANTES MÉXICO



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