Renacimiento del arte maya contemporáneo: 1980 / 2019 (II) | Edgar Rodríguez Cimé

Si en los años 80 del siglo XX el reinicio de la literatura moderna anunció el renacimiento del arte maya, en el siglo XXI la producción se encuentra en auge, aunque esto sea completamente desconocido, tanto para el gobierno como para los especialistas en arte.  Hoy día, sus creadores retoman conocimientos ancestrales o se apropian de técnicas de Occidente para plasmar la realidad y sus contradicciones contemporáneas.

En las artes visuales, siguiendo la etapa clásica del arte maya: Uxmal, Bonampak o Tikal, pintores como Marcelo Jiménez Santos (Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo), con sus murales, y su serie dedicada a la diosa X´Tab; José Luis Cimé (Tixkokob, Yucatán), y su estética infantil; o las representaciones del pueblo oxkutzcabense de Leonardo Tzab (Oxkutzcab, Yucatán), en el Mercado Municipal o los murales en la Casa Museo del maestro Armando Dzul Ek (+), presumen una estética contemporánea.

La fuerza de la cultura maya es tal que ha enamorado a creadores mestizos, como el maestro Fernando Castro Pacheco (murales de la Historia de Yucatán, en el Palacio de Gobierno de Mérida); Manuel Lizama, con su temple regional, de quien descubrí un impactante mural maya en casa de don Luis Alvarado, editor digital de Diario del Sureste; o Víctor Argáez, y sus “mestizas atemporales”, con un estilo propio en la historia del arte en Yucatán.

Entre los escultores, conocidos como «talladores de madera», están auténticos artistas: Antonio Salazar (+), oriundo de Muna, de los maestros más reconocidos; también de Muna, el maestro Lorenzo Chin, quienes son los que más han vendido obras a la Casa de Artesanías para clientes mejicanos y extranjeros; en Dzulá, Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, la escultura en madera tiene un excelente representante en Juan Cimá Barzón, cuyas obras han llegado hasta Norteamérica y Europa.

La escultura en piedra, o lapidaria, así como la talla de madera, tienen en la comisaría de Dzityá, Mérida, un pueblo de dedicado, primero a las artesanías, y posteriormente, con originalidad y estética, a este antiguo arte maya: Jorge y José Chi Pech, Enrique May Uicab, Donato, Eraclio y Rafael Cuá, Secundino Chi Chi. Es tal su importancia económica y cultural, que se creó la Feria Artesanal Tunich «Hecho a Mano», con expo-venta de artesanías y obras arte en piedra y madera, además de productos de otros estados invitados.

Yucatán es maya, e influye en el escultor meridano Manuel Cachón, quien se inspira en los virtuosos que esculpieron palacios y pirámides, para imponer el estilo «neo maya» en el Parque de Las Américas, aunque se olviden nombrarlo en la información sobre los artistas que intervinieron en su arquitectura y escultura. Otro gran escultor, pero en madera, es Eduardo Cámara Alonzo (Tekax, Yucatán): obras monumentales con mitología, flora y fauna mayas, al estilo de las grandes cabezas olmecas.  

Entre los lenguajes estéticos de la cultura de Occidente está la fotografía, apropiada por artistas mayas para «retratar» la belleza. La fotografía maya está representada por dos artistas de la misma comunidad: Ixil, tierra de las cebollitas y del cronista Miguel Orilla Canché: la antropóloga Fátima Tec Pool, y el antropólogo Pedro Tec Chim, quienes —con ojo crítico— captan realidades contemporáneas.

La cultura maya atrae a otros artistas no mayas, como Patricia Martín, quien por su obra fotográfica con este tema aparece en el libro de la curadora de arte «indígena», Ingrid Suckaer: Arte Indígena Contemporáneo. Lo mismo, a la reconocida fotógrafa Socorro Chablé.   

Otro de los lenguajes creados por Occidente está el video, «apropiado» por los creadores mayas para «mirar» su realidad contemporánea. Resulta revelador que entre videoastas mayas sobresalgan las miradas femeninas, lideradas por Antonia Caamal Mena (Opichén, Yucatán): Noemí Kumul Hoil (Ya´Ax-Hal, Valladolid, Yucatán); Clementina Uit Cetz (Tenoch, Yucatán); Leonarda Mex Peralta (San Antonio Dzodzil, Sacalúm, Yucatán); entre los varones sobresalen los videos de Miguel Ventura Herrera, quien ha ganado premios.

La música maya contemporánea, se da en dos planos: de adultos y de jóvenes. Entre los primeros, están las charangas (tambora, tarolas, trombón de vara, trompeta y saxofón), utilizadas en el acompañamiento de los gremios y charlotadas en las fiestas patronales: «Regional Jaranera» (Nakunché, Espita), «Tibolón» (Tibolón, Sotuta).  Aunque también existen charangas de chiquillos: «Infantil» (Kiní, Motul) o de niñas «Santa Elena» (Santa Elena).

También figuran las orquestas, para amenizar las «vaquerías» (bailes jaraneros) en las mencionadas fiestas dedicadas a los santos patronos católicos, protectores de la fe maya: Arturo González (Ticul), Víctor Soberanis, Bartolomé Loría Canto, Ponciano Blanqueto, Hermanos Collí Castañeda, Los Mensajeros (Tixkakalcupul), Inocencio Kauil.

Entre las nuevas generaciones de mayas de la península de Yucatán, los ritmos juveniles «alternativos» a la cultura hegemónica: rock, rap o reggae, son «apropiados» para difundir su idioma originario y su cultura ancestral, hoy revalorada sobre todo en otros países.

Los roqueros tzotziles de Zinacantán, Chiapas (sede del municipio autónomo Vicente Guerrero, fundado hace 6 años por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional): Tzak Tzevul, han liderado la «ruptura cultural» de usar un formato musical surgido entre las minorías negras de Estados Unidos, el rock, para «cargarlo» con mensajes en su propio idioma. Les siguen los pasos, los también metaleros de Zinacantán Lumaltok.

El rap emerge entre los negros del Harlem, entre la pobreza en la Isla de Manhattan, para irradiarse hasta rincones olvidados del desarrollo capitalista y llegar a tierras del Mayab: José María Pino Suárez, Felipe Carrillo Puerto, ayer Chan Santa Cruz Noh Balam Nah, última capital en Quintana Roo de los mayas rebeldes, donde Pat Boy y su ADN Maya retoman la estafeta cultural de los cruzo´ob para producir discos en idioma nativo con otros hermanos: El Cimá Atte (+): (Dzulá, Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo); El Maya (Peto, Yucatán), Terko Yu´um Balam o All Maya Winik.

El reggae es un ritmo surgido entre los negros de Jamaica para promover su liberación como colonia de Inglaterra, y «apropiado» por los músicos de Chan Santa Roots, en Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, para promover el uso del idioma maya. Jazmín Novelo Montejo es una joven que inició en la radio como locutora para luego debutar como cantante de baladas en maya, con la idea de contagiar a otros jóvenes nativos a usar en público su idioma materno.



edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx

Colectivo cultural «Felipa Poot Tzuc»



 

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