López Obrador, un presidente más allá del “populismo”

Podrán criticar la decisión contundente del Gabinete de Seguridad de la Presidencia de la República de liberar a Ovidio Guzmán López (a) “El Ratón”; podrán condenar y hasta decir que Andrés Manuel López Obrador fue un “cobarde” por avalar a su equipo de trabajo; pero lo que nunca podrán negar es que se evitó un baño de sangre y que el Ejército se levantara en una guerra campal contra un grupo que tiene, desde hace décadas, sitiado el estado de Sinaloa.

El operativo fallido por el Gobierno mexicano se debió -y ya se explicó- a la tardanza de una orden de cateo; el tiempo fue suficiente para que los delincuentes, que conocen todos los puntos estratégicos de las fuerzas de seguridad de esa entidad, arremetieran contra los 30 elementos de la Policía Ministerial Militar y estos, tras el ataque, entraron al domicilio donde ubicaron al hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán y tres personas más. Ello ocasionó que la organización criminal, que durante décadas se ha apoderado de Sinaloa, tomara, en cuestión de minutos, diversas zonas de Culiacán, atentando contra población civil, familiares de elementos del Ejército y la policía estatal.

Si bien se cometieron errores por actuar de “manera precipitada”, el hecho es que el Gabinete de Seguridad con el aval del Presidente de México, puso por delante la seguridad de la población y de las familias amenazadas; una decisión que bien puede tener un costo político pero, a diferencia de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, fue la más correcta.

Y es que no se trata de demagogia, simplemente de una exigencia generalizada por el pueblo mexicano: paz y no la guerra.

Hoy podrán llamar cobarde a López Obrador, pero lo único cierto es que se demostró que en las administraciones pasadas sí hubo pacto con el crimen y que las detenciones, incluso, fueron de mutuo acuerdo.

También quedó de manifiesto quiénes están en contra de la paz y tranquilidad de los mexicanos, buscando, a toda costa, la sangre.

Hoy, quienes critican al Presidente de México, deben hacer un recuento de los hechos desde la década de los años sesenta, a finales de, cuando se iniciaron los grupos delictivos de la droga que hoy tienen en jaque a los gobiernos estatales.

Jalisco, Michoacán, Querétaro, Quintana Roo, Monterrey y Sinaloa, sólo son algunas de las entidades, reas del crimen organizado y armado hasta los dientes, pero éste, es otro tema.

López Obrador y su equipo demostraron estar más allá del populismo. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s