Se acaban las mentiras de la Sedeculta; sí hay dinero para fomento editorial | Armando Pacheco

Ante las denuncias que compañeros creadores literarios nos han manifestado, nos hemos dedicado a “escarbar” dentro del Presupuesto de Egresos 2019 al respecto de los dineros para el rubro de literatura y promoción, tanto editorial como a la lectura, encontrando que el Gobierno del Estado tiene ya asignado para ello, la cantidad de 1 millón, 380 mil pesos no etiquetados, o sea, que no están designados para proyectos establecidos. En contraparte, recibirán de la federación 580 mil pesos más, lo que da en total 1 millón, 960 mil pesos.

Las anteriores cifras no incluyen pago a personal de la dependencia sino para el Fomento y Promoción del Hábito a la Lectura y la Producción Literaria y Editorial, por lo que no es válido que la Secretaría de la Cultura y las Artes, encabezada por Érica Millet Corona, diga que la mayoría del presupuesto es para pagar nómina.

Y es que ya son varios creadores de arte que salen con la cabeza gacha de la dependencia al recibir siempre la misma respuesta: “no hay presupuesto”.

Lo mismo nos han informado colegas escritores que ya han tocado las puertas de la dependencia y han recibido e incluso un trato “discriminatorio” y “grosero”.

Lamentable es que el Gobierno de Vila Dosal tenga los mismos argumentos que el anterior titular del área de literatura y promoción editorial, quien estuvo sentado dos períodos gubernamentales sin hacer absolutamente nada por la promoción de los creadores literarios, me refiero al ineficaz Jorge Cortés Ancona.

De tal suerte, es momento que la comunidad literaria tome en cuenta este presupuesto para hacer válido su derecho como creadores.

Por supuesto, estamos a favor con la política de que no se apoye a los mismos de siempre, sino que se haga, realmente, un análisis de quién o quiénes debieran ser proyectados, primeramente, a nivel local y posteriormente a nivel nacional, o ya de plano, a través de convocatorias para publicar.

Pero el asunto de la promoción del hábito a la lectura no para allá, pues, de ese presupuesto, 960 mil pesos debieran ser utilizados para el Programa Nacional “Salas de Lectura”, por lo que NUNCA MÁS, el promotor debe aceptar realizar actividades sin que se le pague por ello. Claro, hay que estar vigilantes porque en muchas ocasiones ese dinero se utiliza para “obritas” de teatro improvisadas, con supuesto producto de estimulación a la lectura y se le asigna el dinero al gremio teatral cuando debiera ser para el sector más castigado de las artes, o sea, al literario y, en consecuencia, al de los promotores de la lectura.

También suelen utilizar este presupuesto para músicos, pintores o bailarines con proyectos maquillados de “promoción” del rubro para que se presenten en la Feria Internacional de la Lectura de Yucatán (Filey), cuando ésta tiene su propio dinero a través de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), pero, como de costumbre, se prefiere pagar a los foráneos y extranjeros que a los yucatecos y/o radicados en la entidad.

No se puede seguir castigando al gremio literario ni al promotor a la lectura, más cuando la misma Millet Corona se comprometió con el gremio a trabajar en conjunto para fortalecer el oficio. Tampoco se puede soslayar a quienes, al margen del Gobierno, realizan acciones a favor de las letras, pues existen grupos que realizan “ediciones marginales” a falta de apoyo institucional.

Lo lamentable será que continúen publicando a los mismos de siempre, se siga pensando en el libro como un objeto de lujo y se designen muchos dineros para ediciones caras, cuando el principal objetivo debiera ser promover la labor de creador.

Y acá cabría hacernos las pregunta ¿dónde quedó la imprenta que el Gobierno del Estado tenía y que Patricio Patrón Laviada desapareció?

Sí, Yucatán contaba con una imprenta de primer nivel, se hacían libros, se imprimían carteles, tarjetas, pero todo desapareció cuando llegó el “Alto Vacío” en aquel período de horror panista. ¡Que regresen lo robado!

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Texto publicado en la revista digital Resistencia en el Sur No. 2 | Segunda época, publicada el 12 de febrero del año 2019 ||



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