Los mil nombres de la marihuana en el vocabulario mexicano

La palabra surgió mediado el siglo XIX en el país americano. Un libro recogió en 2016 sus modismos en el país. Doña Juanita, Maripepa, Moravia, Pochola, Yerba del Diablo, Suave Pechuga de Mariposa, son algunos. || CIUDAD DE MÉXICO (Pablo de Llano | El País) ||

Si bien la marihuana no es una planta originaria de México (la llevaron los españoles durante la colonia con la intención de cultivar cáñamo para el sector textil), la palabra, la mundialmente famosa palabra marihuana, que en México también se escribe con ge, mariguana, y en inglés con jota, marijuana, se registró por primera vez en este país.

Una amplia muestra léxica de la raigambre de esta planta en México la ha acumulado el escritor Jorge García-Robles para su libro Antología del vicio. Aventuras y desventuras de la mariguana en México (Laberinto ediciones). El primer uso de la palabra lo encontró en la Farmacopea mexicana de la Academia Farmacéutica de México, año 1846, y también dio con muchos otros modismos que cita en Antología del vicio. Aquí el extracto.

“Aceite. Alfalfa. Aracata. Bailarina. Belula. Café. Campechana verde. Coffe. Chabela. Chíchara. Chipiturca. Chora o shora. Clorofila. Coliflor tostada. Colitas. Cola de borrego, de león o de zorra. Crema de León. Dama de la ardiente cabellera o de los cabellos encendidos (“y una Dama de ardiente cabellera / veló mi sueño en torno de la cuna”. Porfirio Barba JacobLa dama de la ardiente cabellera. 1918). De la buena. De la verde. Diosa verde. Doña Diabla. Doña Juanita. (“Sin haberse quitado siquiera el puro de la boca. ¡Bravo, Don Antonio ha dejado este cartel! ¿Le hizo daño Doña Juanita?”. M. AzuelaLa Luciérnaga, 1932). Doradilla. Epazote. Esfinge verde. Fina esmeralda. Fitoca. Flor de Juana. Goma. Greña. Grifa (“En México se le llama de diversas maneras. Su nomenclatura posee muchos términos, velados por oportuna fantasía entre los que recuerdo los siguientes: ‘doña juanita’, ‘shora’, ‘grifa’…”. J. J. TabladaLas sombras largas. 1928). Grilla. Gris. Güera. Hojas de alpiste japonés. Hojita con lumbre. Jani. Jerez seco. Join. Juana. Juanita. Juanita Salazar Viniegra o Señora Viniegra (en referencia al doctor Leopoldo Salazar Viniegra que intentó desmitificar a la mariguana e impulsó la legalización del consumo de algunas drogas duras para pacientes adictos en 1940; como chacoteo, el caló delincuencial usó su apellido para nombrar a la mariguana). Kris kras. Lengua de buey. Maciza. Macha chaca. Madrastra. Mala yerba. Malva. Mari. María. Mariana. Margarita. Marinola. Maripepa. Mary Popins. Mastuerzo. Material. Mora. Morita. Moreliana. Mois. Mole. Moraleja (“Pues sí, pero hubiéramos ido a mi casa por mi moraleja, Fran, con esa sí rezumbas. Medio pitón y ya estufas way way out”. José AgustínSe está haciendo tarde. 1972). Moravia. Morisqueta. Moronga. Mostaza. Mostaza montés. Mota (“… fuman hasta ‘marihuana’ —le contó en confianza Eulalio, prometiéndole para cuando les llegara la hierba maldita, la ‘mota’, un espectáculo impresionante y único”. Federico GamboaLa Llaga, 1913; “—Sí, hijo, están haciendo ‘grifos’ pues hay en la ciudad una enorme demanda de mota”. J. J. Tablada. La resurrección de los ídolos). Motivosa. Motocicleta. Motor de chorro. Mott and Jeff (personajes de una tira cómica estadunidense aparecida en 1907 que en realidad eran Mutt and Jeff y que, por la afinidad de la pronunciación de Mutt (mot) con mota se usó para referir a la mariguana a principios del s. XX; “En México se le llama de diversas maneras. Su nomenclatura posee muchos términos, velados por oportuna fantasía entre los que recuerdo los siguientes:… ‘Mott and Jeff’.” J. J. Tablada, Las sombras largas. 1928). Nena. Nalga de ángel. Orégano. Orégano chino. Oro verde. Pajuela. Pasto verde. Pastura. Pepita verde. Petate. Petate quemado o del soldado. Pochola. Rana. Roja de Panamá. Rosa María. Sahumerio. Soñadora. Suave pechuga de mariposa. Suprema verde de clorofila o de mejorana. Tirsa. Tónico. Tortilla tostada (“Compañeros, aquí huele a tortilla tostada”, F. L. Urquizo, Tropa vieja. 1938). Tostada. Tronadora. Trueno verde. Verdolaga sagrada. Verdosa, Yerbabuena. Yerba bruja (“Había sacado de su cartera un cigarro de la yerba bruja”, J. J. Tablada,La resurrección de los ídolos). Yerba de oro. Yerba del diablo. Yerba santa. Yesca. Zacate o zacate inglés”.

García-Robles también recoge modismos para el acto de fumar mariguana:

“Aceitar la máquina. Agarrar el avión. Atizar. Atizar coliflor tostada. Chumiar. Darse las de reglamento, las tres, un acelerón de trueno verde, un gallo, un jale, un jalón, un queso, un queto (anagrama de toque), un toque, un tripazo, un tris (“Date un tris, no te hagas pendejo, desde hace un rato te estoy pasando el charro”. José Agustín, Se está haciendo tarde. 1972). Dárselas de olor. Dorar o dorárselas. Enamoriscar. Enyerbar. Grifear. Quemar (“—Es mejor quemar Golden, porque la de Zihuatanejo solamente nos pone amiba”. E. Ramos ValdésEn onda; “Estuvimos quemando por el Aeropuerto. Nos reventamos tres pitos, casi uno por cabeza”. J. L BenítezLa traición de Mauricio el Colgado. 1974). Quemar carrizo. Quemarle las patas al chamuco. Refinar (en la jerga del hampa de finales del s. XIX y la primera mitad del s. XX, era comer algo dulce después de haber fumado mariguana, casi siempre con piloncillo o azúcar, para potenciar los efectos de la planta: “En cuanto se da uno “las tres” y “refina” ya anda uno volando por el espacio —dicen los insensatos”. Porfirio Barba Jacob, En pleno reinado de “El ídolo blanco”. 1919). Tatemárselas. Tostárselas (“¡Qué ojos más extraños, parece que se las tuesta!”, J. J Tablada. La resurrección de los ídolos. 1924). Tronárselas. Vacilar (vivir los efectos hilarantes de la mariguana: “Mota es la marihuana; grifo el que la fuma, darse las tres es fumarla; vacilar, en un sentido general, lleno de sutiles matices, es experimentar los intermitentes efectos del delirio”. J. J. Tablada, Las sombras largas. 1928. Vacilar de olete. Sentir los efectos de la mariguana por oler el humo que hay en un espacio donde se fuma la planta y no por fumarla directamente; “Como dicen los iniciados había vacilado de olete”. J. J. Tablada.La resurrección de los ídolos, 1924). Vamos a que mar tín nos pague”.



Texto publicado originalmente en abril de 2016 en el periódico español El País



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