La jugada maestra de AMLO | Jorge Gómez Naredo

La consulta para decidir si se hacía o no el nuevo aeropuerto en Texcoco, por donde se le vea, fue una obra maestra de política. Y es que:

  1. Fue un ejercicio democrático (novedoso en este país), donde la voz de la gente se pudo expresar y tuvo peso en una decisión pública;
  2. permitió evitar, de forma democrática y popular, un negocio que ha significado y significaría (en caso de continuarse) un saqueo enorme y brutal al país.
  3. permitió observar cómo será la reacción de los grandes empresarios (que se sienten dueños del país) y sus medios de comunicación ante las decisiones que tome el próximo gobierno.
  4. los costos económicos (porque los mercados siempre juegan con los ricos, los corruptos y los sinvergüenzas del mundo) se dan no en el gobierno entrante, sino en el que va de salida. Es decir, la depreciación del peso (que seguramente será momentánea) le corresponde al sexenio de Peña Nieto y no al de AMLO.
  5. se envió un mensaje claro y contundente: por más enraizada que esté la corrupción en el país, ya no se permitirá. Porque, seamos sincero ¿qué mejor ejemplo de la corrupción en México que los contratos nocivos otorgados para construir el aeropuerto de Texcoco?

Con esta consulta (que además fue muy barata) Andrés Manuel López Obrador dejó establecido que la relación de fuerzas, en el nuevo gobierno, va a cambiar. El presidente en turno no será un gerente, sino verdaderamente un mandatario. No se someterá a los designios de quienes han basado sus fortunas en la corrupción y el saqueo en el país.

Fue un mensaje claro el de AMLO, y se hizo bajo el principio que él prometió: con la gente. Porque la consulta, y el impulso para tomar la decisión de cancelar el aeropuerto de Texcoco, tuvo fuerza no por la decisión misma, sino por los votos (las voces) de quienes decidieron “no al aeropuerto de Texcoco”.

Por eso, la jugada fue maestra. Y la oposición, ante el brutal golpe que recibieron, solamente reaccionó con insultos. Y con enojo, con mucho enojo. Con una ira tan irracional que hasta, en ciertos momentos, dio risa. Sí, risa.

FUENTE: REVISTA POLEMÓN

ENLACE: https://bit.ly/2zicRoY

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