Ramón Fonst Segundo, figura emblemática del deporte cubano

Tenía sólo 17 años cuando en la capital francesa exhibió su maestría en la modalidad de espada para superar en la final al anfitrión Louis Perreé e inscribir en la historia del Olimpismo el nombre del mayor archipiélago de las Antillas, poco conocida universalmente entonces: el de Cuba.

LA HABANA, CUBA (José Francisco Reinoso Zayas | Prensa Latina).- A cincuenta y nueve años de la desaparición física el 9 de septiembre de 1959 del primer medallista de oro olímpico de Cuba y América Latina, el esgrimista Ramón Fonts Segundo, constituye imperativo resaltar su vida y obra.

Especialistas de ayer y de hoy destacan la cubanía del espigado atleta zurdo, quien tras iniciarse deportivamente en La Habana, por cuestiones familiares completó su formación en Francia, y siendo campeón del país galo decidió representar a su natal nación en la segunda Olimpíada de la era moderna, en 1900, celebrada en París.

Tenía sólo 17 años cuando en la capital francesa exhibió su maestría en la modalidad de espada para superar en la final al anfitrión Louis Perreé e inscribir en la historia del Olimpismo el nombre del mayor archipiélago de las Antillas, poco conocida universalmente entonces: el de Cuba.

Ademas, Fonts conquistó la medalla de plata en la espada para maestros de esgrima, competencia que se realizó únicamente en esa Olimpiada. Comenzaba así la leyenda de una figura que competía con caballerosidad y pundonor.

El capitalino enriqueció su palmarés en la tercera edición de los Juegos Olímpicos, en San Luis, Estados Unidos, al conquistar tres medallas de oro en los certámenes individuales de florete y espada, y en el florete por equipos.

Famosos y Desconocidos, Cubanos en Juegos Olímpicos, libro de los autores cubanos Juan Velázquez, Ana María Luján e Irene Forbes, reconoce que en esa Olimpíada ‘Ramón Fonts implantó un record que parece imbatible: 24 asaltos sin ser tocado. Y no se tiene noticias de que haya sido igualado’.

Justo es rememorar que fue el Abanderado de Cuba en las tres Olimpiadas a las que asistió, incluida la de 1924 en Francia, evento en el que resultó el más sobresaliente de los seis esgrimistas del patio al llegar hasta la semifinal de la espada.

Durante esos veinticuatro años, la esgrima mundial reconoció la asombrosa agilidad del deportista antillano, de quien se dice creó nuevos estilos, definidos por sus golpes de arrestos y golpes de tiempo, al sorprender por su velocidad en la ofensiva, aprovechando al máximo su estatura de más de seis pies y su alcance con el brazo izquierdo, que le permitía tocar a los adversarios y truncar sus aspiraciones.

Pero la longevidad de Fonts se manifestó, asimismo, en las primeras dos ediciones de los Juegos Olímpicos Regionales más antiguos del Mundo, inaugurados en 1926, en la Ciudad de México, para los oriundos de países de Centroamérica y el Caribe.

En la nación de los aztecas, Ramón Font Segundo se impuso en las tres armas: florete, espada y sable con un total de 24 victorias ante un revés y sólo siete toques recibidos en toda la competencia para ser uno de los más destacados de la representación cubana, que alcanzó 14 medallas de oro.

Cuatro años después, en los II Juegos Centroamericanos, con sede en La Habana, capital de Cuba, el famoso esgrimista se erigió nuevamente en baluarte de la delegación tricolor en esa disciplina al igualar sus victorias en florete y espada sin recibir un solo toque con 21 combates ganados, y en sable llevaba cinco triunfos consecutivos, todos por 5-0, cuando una lesión en el tobillo no le permitió seguir compitiendo.

Participó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, (nombre actual de la lid multidisciplinaria, desde el año 1935) de El Salvador, donde lamentablemente el equipo de esgrima cubano se retiró del torneo, alegando para ello la parcialidad e incompetencia de los árbitros.

Fonst se despidió de estas lides en la cuarta edición de Panamá, en 1938, tras contribuir a la medalla de oro por equipos en la modalidad de espada, y de plata también por colectivo en florete.

Gozó el deportista de prestigio en su quehacer esgrimístico, y en el de otras disciplinas que practicó como el tiro de pistola y revolver, ciclismo y boxeo; también en su vida social, por lo cual integró el Comité Olímpico Cubano y llegó a presidirlo entre los años 1941 y 1946.

Dirigentes de la esgrima, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación y el Olimpismo en el país destacaron recientemente en un programa de la televisión nacional la calidad humana de ese gladiador y su disposición de incorporarse al deporte en la tarea que fuera necesaria tras el triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959.

Sin dudas, Ramón Fonts Segundo, quien falleció a los 76 años de edad, es considerado uno de los más grandes esgrimistas de todos los tiempos, cuyo ejemplo, caballerosidad y cubanía lo convierten en figura emblemática del deporte cubano.



Categorías:DEPORTES

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