Peña Nieto ensalza su legado en un último informe plagado de omisiones: EFE

“Hoy somos un país mejor del que éramos hace seis años”, dijo el Presidente de la República que el próximo 1 de diciembre dejará el cargo ante la desaprobación de la gran mayoría de los mexicanos.

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).- El presidente de México, Enrique Peña Nieto, reivindicó hoy su legado al rendir su sexto y último informe de Gobierno, subrayando estabilidad política y económica, pero sin apenas tratar la tragedia de la corrupción y violencia que azota el país.

“Hoy somos un país mejor del que éramos hace seis años. Lograrlo ha sido desde el primer día de este mandato mi mayor compromiso”, dijo entre aplausos, al cierre del evento celebrado en el Palacio Nacional, sede del Ejecutivo.

A lo largo de cerca de hora y media, el mandatario ha desgranado lo que, a su parecer, son los principales logros del Ejecutivo que encabeza desde diciembre del 2012.

Presumió de su legado, centrándose especialmente en las reformas estructurales del Pacto por México -un acuerdo con los principales partidos políticos en 2012- como la educativa, la de telecomunicaciones o la energética, que abrió el sector a la iniciativa privada tras casi ocho décadas de monopolio estatal.

También resaltó una mayor injerencia en asuntos externos y una diplomacia intensa, que permitió al país llegar un acuerdo con Estados Unidos derivado de las complejas negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Al hablar de los logros sociales, Peña Nieto remarcó el combate en la lucha contra la pobreza destacando que más de dos millones de mexicanos salieron de la pobreza extrema.

En un mensaje casi idéntico al del pasado año, insistió en que en la próxima década se podría erradicar la pobreza extrema si se sigue la senda marcada.

Todo ello, continuó, permitirá “transformar a México” y forjar una nueva nación “para los próximas generaciones”, indicó con cierto triunfalismo el jefe de Gobierno, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Ensalzando reformas como la educativa, que amplió el control de los maestros y sus sindicatos, incluso se erigió como alguien capaz de romper moldes, enfrentándose al sistema.

“Estoy consciente de que el cambio afectó añejo privilegios, y estuvimos dispuestos a asumir este costo y asimilar el desgaste”, apuntó el mandatario, que dejará el poder el 30 de noviembre con bajísimos niveles de popularidad.

De esta manera, la autocrítica brilló casi por su total ausencia en el último informe de Peña Nieto. Aunque algunos breves destellos de reflexión dejó entrever su discurso.

“Reconocer que no en todas las asignaturas alcanzamos los objetivos propuestos”, subrayó hacia el final.

Especialmente en materia de seguridad, en el primer apartado de su mensaje, reconoció que no se pudo “recuperar la paz y la seguridad” para todos los mexicanos.

El país está sumido en una vorágine de violencia que, de acuerdo con el recuento más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se cobró 31.174 vidas en 2017, la cifra más alta en dos décadas.

Estas omisiones en asuntos tan graves como la violencia caracterizan también el propio sexto informe de gobierno, un documento de 738 páginas en el que, por ejemplo, no se da la cifra del homicidios del pasado año o la cifra de periodistas asesinados.

En el evento de hoy, Peña Nieto también tendió la mano al futuro presidente de México, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien asumirá el cargo en diciembre.

“Con espíritu republicano, reitero mi felicitación a Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México”, señaló el todavía presidente, quien deseó al izquierdista “el mayor de los éxitos” y subrayó que hasta el traspaso de poder se seguirá apostando por el diálogo.

Al final de su discurso, Peña Nieto, arropado por la cúpula política de su partido e importantes empresarios como Carlos Slim, tuvo unas tiernas palabras para su madre, esposa e hijos, que no pudieron contener las lágrimas.

“Servir a México ha sido, es y será siempre mi máximo orgullo y mi mayor pasión”, concluyó.

Gobierno mexicano achaca aumento de homicidios a demanda de drogas en EE.UU.

México, 3 sep (EFE).- La persistente violencia en México, en especial la elevada tasa de homicidios, se debe a factores externos e internos, principalmente la demanda de drogas en EE.UU. y la disparidad en las capacidades de las fuerzas de seguridad, se afirma en el sexto informe que el presidente Enrique Peña Nieto presentará hoy.

En el documento se detalla que la estrategia de seguridad desplegada por el Ejecutivo se basa en cuatro líneas principales de acción: el mejoramiento de la coordinación entre los diferentes órdenes de gobierno, el fortalecimiento de las capacidades de las corporaciones policiales, el uso intensivo de sistemas de inteligencia y la prevención social del delito.

Refiere que como resultado de esta estrategia se ha reducido la incidencia de delitos como el secuestro, cuya tasa por cada 100.000 habitantes disminuyó 23,3 % en 2017 en relación con 2012.

No obstante, reconoce que “si bien predominan los resultados positivos en los delitos de alto impacto, también hay algunos rubros con bajo avance, o incluso con retroceso”.

Al respecto, precisa que la tasa de homicidios dolosos aumentó de 18,3 por cada 100.000 habitantes en 2012 a 20,5 en 2017, lo que atribuye a causas externas e internas.

“A nivel externo han influido los cambios en las dinámicas de los mercados ilícitos trasnacionales. Destaca el aumento en la demanda de drogas desde Estados Unidos, especialmente de los opiáceos, lo mismo que el creciente flujo ilícito de dinero y de armas desde esa nación hacia México”, afirma.

En el ámbito interno destaca “una enorme disparidad entre las capacidades de las instituciones federales y locales (de seguridad), a pesar del gran esfuerzo realizado para impulsar la profesionalización de éstas últimas”.

Por otro lado, añade, “las organizaciones de la delincuencia organizada, han ampliado su espectro de acción criminal, lo que explica el aumento de los índices de incidencia en otros delitos de alto impacto, tan graves como la extorsión y la trata de personas, entre otros”.

De acuerdo con el recuento más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), México cerró 2017 con 31.174 homicidios, la cifra más alta en dos décadas.

El informe también destaca que el Gobierno ha fortalecido el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, y precisa que de diciembre de 2012 a junio de 2018 948 personas han estado bajo la protección de este instrumento, de las cuales 519 son defensoras de derechos humanos y 429 periodistas.

Sin embargo, reconoce que ante el aumento en la incidencia de este tipo de delitos, en mayo de 2017 se anunciaron medidas adicionales para fortalecer la estructura y el presupuesto asignado al Mecanismo, así como establecer un esquema nacional de coordinación con las entidades federativas y consolidar la Fiscalía Especial para Delitos Contra la Libertad de Expresión.

De acuerdo con la organización Reporteros Sin Fronteras, durante 2017 fueron asesinados 11 periodistas, y durante este año ya se han registrado ocho asesinatos.

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