Manchar el pantano | Jorge Lara Rivera

El Papa Jorge Mario Bergoglio, o Francisco, ha escrito en una carta de petición de perdón que el diablo a veces se disfraza de ser de luz, pero no hay que ser tan sofisticados ante la hipocresía ramplona de simples lobos que presumen “patitas blancas”, pájaros de cuenta que cruzan el pantano y lo manchan con su viscoso plumaje.

Desde hace una semana el catolicismo de Estados Unidos ha vuelto a ser centro de escándalo tras revelarse que 300 curas de Pensilvania integraron una red de pederastas que violó y abusó a más de 1 mil niños y niñas, impunemente, durante más de 70 años con la complicidad del alto clero, pues muchos criminales fallecieron sin ser juzgados o han prescrito sus crímenes. Ha salido a luz pública el abuso sistémico perpetrado y la existencia de tráfico de niños ya afectados quienes eran “marcados” con cruces de oro, para que los integrantes de esa red criminal dispusieran de ellos cuando y donde desearan. El colmo es que arzobispos y obispos, incluso, ascendieron de rango a los pervertidos. O hicieron la vista gorda.

Ilustra esa doble moral la carta de un obispo a un cura violador de una niña que tras embarazarla, organizó que abortase. “Este es un momento muy difícil en tu vida y me doy cuenta de lo mal que te sientes. Yo también comparto tu pesar”. Por ejemplo, el actual cardenal en Washington, Donald Werl suspendió con sigilo a algunos clérigos pederastas a otros los trasladó por decenios de una parroquia a otra. Apenas en mayo se conoció que 14 curas chilenos habían gozado de impunidad en sus prácticas sexuales abusivas contra menores encubiertos por la jerarquía del clero católico; llevando a los 34 obispos de ese país a renunciar y ponerse a disposición de un Jorge Mario Bergoglio (alias Papa Francisco) que repudiado por la feligresía del país suramericano buscaba recuperar credibilidad tras su traspié al defender al cura Fernando Karadima, acusado de cientos de abusos cometidos contra niños y encubierto de impunidad por esos prelados.

Semanas atrás el Vaticano “alargó” la dispensa (licencia) a su ‘Prefecto de la Secretaría de Asuntos Económicos’ –tesorero–, el cardenal australiano George Pell, 3º en su jerarquía, que enfrentaba numerosas denuncias por abusos sexuales cometidos contra menores durante su ministerio en la isla continente de Oceanía, además de un juicio por encubrimiento de pederastia por el que fue condenado (3 de julio) y cumple prisión domiciliaria allí (tiene 77 años) en casa de su hermana, en Central Coast.

Pero lobos cuidan el rebaño: 7% de los sacerdotes católicos de Australia están acusados (entre 1950 y 2010) de abuso contra niños; la perversidad de Marcial Maciel Degollado, superior de los Legionarios de Cristo y de la congregación de seglares Regnum Christi, a quien se pretendía elevar a los altares, es de sobra conocida, aunque lo encubriera el cardenal ex arzobispo primado de México, Norberto Carrera Rivera y el propio Karol Wojtyla (alias Papa Juan Pablo I ¡canonizado!) desvió la vista por los millones de euros que aportaba, ya que aceptó la renuncia de Julio Paetz, arzobispo de Poznan por cometer abusos contra decenas de seminaristas en la sede arzobispal de Polonia.

En 1988, Hans Hermann Gröer, cardenal arzobispo de Viena y presidente de la Conferencia Episcopal austriaca, tuvo que dimitir por acusaciones (1995) de cometer diversos delitos sexuales contra seminaristas de los que era confesor. En Francia, el abad René Bissey recibió condena de 18 años de cárcel en el 2000 por violación y agresión (entre 1987 y 1996) a menores de 15 años –y por omisión en el caso a 3 meses de prisión condicional el obispo Pierre Pican.

En Estados Unidos, Florida tiene el dudoso honor por cifra de abusos perpetrados (el obispo Anthony J. O’Connell públicamente admitió haberse metido a la cama desnudo con un seminarista años atrás y 2 anteriores obispos de allí renunciaron tras conocerse sus abusos deshonestos contra jubilados; también está el caso de Keith Michael Patrick O’Brien, cardenal y arzobispo emérito de San Andrés y Edimburgo, quien renunció tras denuncias de 3 curas y un ex sacerdote, y el de Bernard Law, de la Arquidiócesis de Boston, que en 2002 dimitió tras destaparse el escándalo de que encubrió a decenas de curas pederastas quienes abusaron de cientos de seminaristas. Brendan Comiskey, obispo de Ferns, Irlanda, tuvo que renunciar por inadecuado manejo del caso de abusos que involucraba a un sacerdote de su diócesis.

Hará un par de años, México se escandalizó por los cientos de abusos sexuales perpetrados en ‘La Ciudad de los Niños’ por personas vinculadas a la Iglesia y protegidas por Vicente Fox Quesada y Juan Carlos Romero Hicks (personero suyo para hincarle el diente al botín de los recursos públicos asignados a partidos políticos con motivo de la campaña electoral 2017) y quien fue preaspirante a la candidatura presidencial PANista.

Pero el hartazgo está llegando, por fin, al otrora invulnerable edificio de este cártel del delito sexual. La madrugada del 24 de julio de 2017 estalló a las puertas de la sede del Episcopado Mexicano un artefacto explosivo, cosecha de tempestad que esa institución recogía tras su siembre secular de odio. Implacable juez de otros, la Iglesia ocultó por 2 mil años sus vicios inconfesables. Hora es de revisar su falsía, la contrariedad a la heteronormatividad sexual predicada y sus ataques contra menores.

*Artículo publicado con la autorización del autor, colaborador del periódico Por Esto!; léase también en este medio

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista del Diario Arte y Cultura en Rebeldía; en este espacio, ejercemos la Libre Expresión



Categorías:OPINIÓN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: