(Peña Nieto) Cínico y Mentiroso | Lorenzo Salas González

Afortunadamente para los ciudadanos mexicanos, el que despacha en Los Pinos sigue haciendo el papel de un candidato número 6, pues cada vez que tiene oportunidad –o aunque no la tenga–, se mete a atacar a uno de los candidatos, al que evidencia que le tiene un miedo cerval, de ahí que no le importe hacer más pequeños los trozos en que ha convertido la imagen presidencial, lo que lo ha llevado, además, a no respetar lo que en el pasado priista se hacía: Una vez que empezaba a hacer campaña el candidato tricolor, el presidente en turno callaba y disminuía su actividad oficial al mínimo. 

Es tan ciego el actuar de Enrique Peña Nieto, que no se da cuenta de que con sus excesos y sus yerros, ha convertido a un partido antes invencible, en el último de las preferencias electoralesdel país y sólo en una entidad, Yucatán, tiene alguna posibilidad de triunfo, y esto por dos razones básicas: el trabajo tesonero, progresista, con muy buenos resultados del actual Gobernador del Estado y por la marcada y notoria división interna en su rival de siempre:el PAN. Esto, porque en Yucatán no existe el PRIAN y sería un grave error de Peña forzar a sus corregligionarios a aliarse con los blanquiazules.

A estas alturas del partido, es una idea torpe, fantasiosa, que sus perversos asesores le han hecho creer –o es un autoengaño— que su credibilidad como persona o como mandatario está muy arriba de la realidad. Por eso se atreve a dictar cátedra acerca de cómo se maneja un país, cuando es palpable que no ha podido ni con los retos que le presenta el que tiene entre las manos.

Se fue a dar un paseo por Europa –nadie se ha quejado del gasto de este viaje de despedida mientras corre la sangre por casi todo el territorio nacional—a hablar de lo bien que nos va con su administración y se atreve hasta a dar consejos sobre qué hacer con la economía nacional, esa que se ha pasado destruyendo durante los cinco años que lleva queriendo hacer creer que la boyantía del país es inocultable, que todo está bien. ¿Si? Leamos:
Ayer, en la Reunión Plenaria de Consejeros de Citibanamex afirmó que el país debe de cumplir con tres condiciones para seguir progresando: 1) Asegurar un entorno de estabilidad social y económica para no poner en riesgo el bienestar de las familias. 2) Una agenda de política públicas para satisfacer las demandas sociales y 3) Actuar SIEMPRE con visión de largo plazo incluso en eventos inesperados (ciclones y terremotos, por ejemplo).

Si confrontamos la terrible realidad que vivimos los mexicanos con los objetivos de la receta presidencial, notaremos que no logró cumplir ni uno de ellos: No hay estabilidd social y económica y millones de familias han pasado a ocupar el lugar de alguno de los rangos de la pobreza. Recordemos que el modelito económico que le recetaron a Carlos Salinas –que fue el inicio de la debacle actual– deja, como consecuencia de su aplicación, un millón de pobres anualmente y por más manipulaciones y ajustes que haga el INEGI por instrucciones presidenciales, cada vez hay más pobres.

Las políticas públicas que se hacen en México, se topan con un monstruo invencible hasta la fecha: la ccrrupción. Solapada y auspiciada desde la presidencia. Habrá lrectores que recuerden la protección pública que le ofreció Peña a Rosario Robles Berlancaga cuando fue acusada de actos de corrupción: “No te preocupes, Chayito”. Y la acusada sigue tan campante… igual que su patrocinador.

Lamentablemente para Peña, cómplices y seguidores, “la visión de largo plazo” puede no rebasar los seis años si la ciudadanía decide acabar con los corruptos y la impunidad.

Finalmente, una buena noticia: Los años 70’s y 80’s que señala Peña como ejemplos de lo peor, la faltó precisar para quién, porque a la clase media le fue muy bien y hasta llegó a darse el caso de que en ese período sucedió el llamado “milagro mexicano”, en el que hubo tal abundancia que el autor de estas líneas se dio el lujo de viajar, de su propio peculio, varias veces a Estados Unidos… y con familia

¿Quién dijo que no se puede?… Los empresarios encabezados por el Grupo Alfa, que se llevaron montañas de dinero de sus excesvias ganancias a Estados Unidos. O sea, descapitalizaron al país. Y así, ¿quién mejora? Los de siempre: Los ricos… que es donde están los cínicos y mentirosos cuates de Peña.

FUENTE: DIARIO POR ESTO!

ENLACE: https://bit.ly/2r7LREw



Categorías:LORENZO SALAS GONZÁLEZ, MÉXICO, OPINIÓN, POLÍTICA

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