El arte como política de Estado | Hortencia Sánchez

En su primer informe de gobierno, en el 2014, el gobernador del Estado, Rolando Zapata Bello dijo: “Un renovado pacto social basado en el compromiso compartido, en la confianza mutua, en hablar con la verdad”. “Somos un estado orgulloso de su cultura, pero hay que mantenerla viva, actuante y dinámica”.

Como seres humanos volubles solemos ser muy subjetivos, por lo que a los gobernantes se les recuerda por sus actos, ya sean valiosos o no, depende de si estas acciones tuvieron que ver con nuestros intereses o preferencias.

Cada vez que voy a patinar a la inalámbrica, o miro a una persona con discapacidad manejando una moto, viene a mí el recuerdo de la sonrisa del exgobernador Víctor Cervera Pacheco, ya que sé que durante su periodo de Gobierno este Centro Deportivo fue construido, y también dio apoyo a un grupo de trabajadores con discapacidad motora, para convertirse en sus propios patrones, en un taller de herrería por el sur de la ciudad.

Me asumo apolítica, si acaso, socialista; seguidora de los ideales de Felipe Carrillo Puerto. No obstante, es necesario reconocer y, de alguna manera, aportar a quienes administran y dirigen el rumbo en las áreas que nos apasionan.

En la actual administración, el deporte, la educación, el campo, la salud, el turismo y las empresas tuvieron un enorme crecimiento.

El deporte nos hace felices, a través de él cuidamos nuestra salud, emocional y física. Recuerdo que alguna vez fui a la Villa Palmira y no lo hice para usar sus instalaciones realizando deporte, sino a un grandioso concierto de Real de Catorce con el enorme José Cruz, y pensé que estaba un tanto descuidada. Ahora que se invirtió un importante recurso en su arreglo seguramente los vecinos de ese rumbo están motivados a practicar alguna actividad física.

Al inicio de la campaña del gobernador, pude asistir a un evento en donde se convocó a la comunidad artística, y me dio mucho gusto escuchar que la cultura sería una política de Estado.

En estos días leía una entrevista realizada al director de la Sedeculta, Roger Metri, que manifestaba que: se había mejorado el Daniel Ayala, que ya se había restaurado la Biblioteca Central Manuel Cepeda Peraza, que se terminaría el Teatro Manzanero, el de Valladolid, el Palacio de la Música y estarán entrando a la Casa de la Cultura del Mayab, con una primera inversión y al Centro Cultural del Niño Yucateco, en donde ya se ha invertido en algunas cosas.

Que aunque se complicará el tema presupuestario por alguna razón, no se cancelarían la Primavera Cultural, ni Jóvenes Creadores, ni el Wilberto Cantón, ni el Otoño Cultural, aunque ese tal vez se tendría que acortar. Que siempre los presupuestos son escasos; siempre los primeros recortes se los dan a la cultura. Que considera que el servidor público tiene que buscar las formas de entrelazar las relaciones con los artistas para entenderse.

A veces las manifestaciones artísticas son actividades que solo puede consumir la población de clase media alta, porque sus otras necesidades ya han sido cubiertas; pueden asistir a disfrutar de la sinfónica, el ballet o de eventos que tienen algún tipo de costo o ciertas características, que a la población de menor nivel económico le es imposible acercarse.

Por lo tanto, se realizan, en Mérida y algunos municipios, diversos Festivales que ofrecen de manera gratuita eventos de teatro, danza, música, artes visuales, algunos de muy buen nivel, pero con la buena intención de apoyar a todos, algunas veces se les cuelan espectáculos de corte comercial, sin ningún tipo de filtro, basados en el chiste y la simpleza.

Fomentar el buen arte, sin duda, es parte de la administración cultural.

Me da gusto encontrar las palabras, en otras personas, que pueden explicar mi sentir:

“Ser culto implica conservar el patrimonio material e inmaterial, defender la identidad individual y colectiva, tener valentía, sensibilidad, cortesía, dureza, amabilidad, perseverancia. Saber que hay cosas que valen más que el dinero y empresas que movilizan más que un acontecimiento mediático o deportivo.

La cultura siempre impone respeto, al igual y al diferente, conduce a resolver conflictos en torno al diálogo y valorar el esfuerzo por progresar como el más preciado recurso, entendiendo el fracaso como parte experimental imprescindible del avance.

”Cultura es sinónimo de civilización y progreso intelectual. Como decía Paul Valéry, la educación instruye y la cultura fortalece el espíritu. La cultura y no la instrucción nos permite sobrevivir en condiciones precarias de escasez material o indigencia espiritual; es lo que sobrevive a las generaciones y a los pueblos, es lo que construye la historia”.

Por lo tanto, resultó trascendente saber que las diversas Licenciaturas en Arte de la Escuela Superior de Artes de Yucatán, que trabajan separadas en distintos edificios, pronto contarán con un espacio que las reúna con salones acorde a sus necesidades. Da un enorme gusto escuchar al gobernador decir en su quinto informe de gobierno:

“A partir de hoy, restan 252 días para el fin de mi administración, 252 días en los que seguiremos trabajando en todos los frentes para cumplir con nuestra parte como gobierno, pero también vamos por más por ello, presento a ustedes los siguientes anuncios de obras y acciones que iniciaremos en los próximos días:
(Comparto el mensaje de la número cuatro que tiene que ver con mi pasión).

”Cuatro: Como parte del propio rescate de la plancha, con una inversión superior a los 50 millones de pesos, remodelaremos la antigua Estación del ferrocarril, los andenes, las bodegas, para darle una nueva vocación cultural y educativa, que incluye la trasformación de la ESAY en la nueva Universidad de las Artes”.

Qué buena noticia para los que administran e imparten clases en la ESAY. Viene a mi recuerdo la entrañable Beatriz Rodríguez Guillermo, seguramente sonríe y escribe sus versos para atrapar debajo de la ceiba la eternidad.

Qué soy
un fragmento de un sueño en un espacio,
un color una imagen un poema
la aparente espuma de las nubes.
Una llave para cerrar tu puerta
una cárcel unas alas,
un espejo con palabras
tu raíz enlazada a mis momentos.
La ventana que abres por las noches
para invitar estrellas
para perder algún sueño
y volar con alas nuevas.
Soy barro, sólo barro
disfrazado de poeta.

Beatriz Rodríguez Guillermo

¡Querida Beatriz, abrazo tu alma, no se te olvida!



Categorías:ARTE, Hortencia Sánchez, OPINIÓN, YUCATÁN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: