Homenaje al genial Eduardo del Río ‘Rius’ en Mérida | Jesús Solís Alpuche

El próximo día 4 de octubre, 7 PM, Rafael Barajas (El Fisgón) y otros miembros de la familia Proceso en Yucatán, rendirán un “Homenaje” a Eduardo del Río, el genial Rius, (1934-2017) en el Auditorio de Edificio Central de la UADY, en el corazón de nuestra ciudad capital.

Es por demás escribir sobre un escritor, que en broma y en serio, escribió en todo de todo: en cartones, libros y revistas para todos con extraordinaria lucidez enciclopédica. Sólo puedo afirmar que miles de mexicanos, de toda una generación, somos producto de la Escuela de Rius, en materia de educación política.

Sus personajes en los Supermachos (1965-68) era típicos de las llamadas fuerzas vivas mexicanas: don Perpetuo del Rosal y Miramón, eterno presidente municipal de San Garabato de la Tunas, Cucuchán (un parónimo de su Estado natal Michoacán) un político que nunca se quita el distintivo tricolor del PRI que lleva en el saco; su esposa, Enedina Pomposa, que en todo le hace honor a su nombre. Don Fiacro Franco un influyente español, que radica en el pueblo, cómplice de don Perpetuo en la política y los negocios; Ticiano Truye, el tendero especulador; Arsenio y Lechuzo, uno policía uniformado y el otro agente encubierto dentro del pueblo donde todos conocen su trabajo de “oreja”. Doña Emerenciana de la Luz Tafolla y Benavidez, beata clásica que no puede faltar en toda población del medio rural y el padre Iñigo. Chon Prieto, el borrachito, sabelotodo del pueblo y su hermano Gedeón Prieto el burócrata. Todos juntos alternan con Juan Calzonzin, un autodidacta en rebeldía permanente, desde la aparición de los Supermachos en 1965, hasta Movimiento 1968 al que sin duda contribuyó con la incipiente rebelión popular reprimida violentamente el 2 de octubre de ese año. En que los hicieron desaparecer.

A fines de ese mismo 1968, nacieron Los Agachados. Calzonzin fue sustituido por el Prfe Gumaro y don Perpetuo por el licenciado Trastupijes. En los años 70s Rius ya tenía varios de sus 130 libros publicados, por lo que era un referente cultural para los proyectos de izquierda que se gestaban, tanto electoralmente como en la clandestinidad.  

Sus estudios juveniles dentro de la orden de los Salesianos no le impidió ser ateo y proclamar su ateísmo de manera singular, pues en alguna ocasión dijo que es a Dios y a la Iglesia católica a quien le debe su ateísmo;  y sobre el tema escribió El Manual del Perfecto Ateo, El Mito Guadalupano, el Supermercado de la sectas, Jesucristo de carne y hueso y otros.

A principio de los años 80s, yo dirigí la revista Razón Política en Baja California Sur, publiqué entrevistas con Heberto Castillo, Sergio Méndez Arceo, José Álvarez Icaza y otros colaboradores de las Revistas Proceso y Cencos. Con una recomendación de Heberto Castillo con quien Rius coeditaba en Editorial Posada, lo buqué en Cuernavaca, donde vivía, para hacerle una entrevista para Razón Política. Me dijo que escribía muchos monos para que hablen por él y no concedía entrevistas. Quería preguntarle si era verdad que Díaz Ordaz lo había mandado secuestrar, para simularle un fusilamiento, cuando en 1963 fue el que “destapó” su candidatura a la presidencia, pero con  una caricatura de monaguillos cargando una cachiporra y un rosario que terminaba en una suástica. Pero Rius no quiso decir ni una palabra de eso; y como le obsequié dos números de mi revista, él me dio dos de sus libros: El ABChe y el Pequeño Rius Ilustrado, de donde me pidió saque conclusiones. Agradecí su atención y mi respeto y admiración por él como artista comprometido, con todos los proyectos populares, se acrecentó.

Ameno crítico del sistema desde sus raíces estructurales, como son las relaciones de producción, las religiones, la desinformación, el consumismo actual, e incluso el arte y la ciencia cautivos en el modelo impuesto, mi libro de cabecera por muchos años fue su La Trukulenta historia del Kapitalismo. Obra sencilla que nos habla del desarrollo histórico de la mayor parte de la humanidad, y lo dramático y cruel que ha sido esta historia para nuestra nación entre las más afectadas.

CONTACTO DEL AUTOR: chantzacan@hotmail.com

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista del Diario Arte y Cultura en Rebeldía; en este espacio, ejercemos la Libre Expresión

Un pensamiento en “Homenaje al genial Eduardo del Río ‘Rius’ en Mérida | Jesús Solís Alpuche”

  1. Como no pude ir a la escuela secundaria y lo que seguía, la lectura de los Supermachos, fue mi iniciación en la política y que mejor escuela que las historias dibujadas por el minero Rius, gracias maestro.

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