Yucatecos ya consumen mucho tequila y mezcal | Rafael Gómez Chi

La creciente migración de mexicanos de otras partes del país, especialmente del altiplano, el fácil acceso a estas bebidas, que se pueden conseguir en cualquier licorería y supermercado, así como la imposición de nuevas “modas”, han motivado que, en los últimos años, el consumo de tequila y mezcal se incremente entre los yucatecos.

Aunque los yucatecos siguen siendo cerveceros o “cheleros”, como coloquialmente se dice, estas bebidas alcohólicas hechas del agave azul y del maguey ya son muy populares en ciertos sectores sociales que acuden a bares y centros nocturnos de Mérida.

De hecho, desde hace unos años funciona un establecimiento que ofrece mezcales de sabores en el Centro Histórico de Mérida, el cual ha tenido incluso problemas con las autoridades debido a que la enorme popularidad de la que goza entre jóvenes, principalmente, ha motivado denuncias por los escándalos que ahí se suscitan.

El tequila y el mezcal ya son tan populares que no sólo por estas épocas se sirven en fiestas y convivios, sino a lo largo del año. Hay servicios de banquetes cuyos barmans se especializan en la preparación de margaritas, bebida que resulta muy refrescante para el clima local.

El Consejo Estatal de Población (Coespo) estima que de 2010 al 2016, Yucatán recibió a 130 mil 295 personas que vinieron a vivir de otras partes del país, el número más alto es el de los capitalinos con 33 mil 137 personas procedentes de la Ciudad de México.

Estas personas eligieron vivir en Mérida por diversas razones y al aumentar la población procedente de esos sitios, es que los patrones sociales van cambiando, pues poco a poco, en el proceso de adaptación, van mezclando sus costumbres con las nuestras. Y una que ha aumentado es la de consumir tequila, aunque el clima local no se preste mucho.

El cronista consultó en varias licorerías de la ciudad sobre la venta de tequilas y mezcales y los dependientes manifestaron que ya son muy demandadas. “Se vende más el tequila que el mezcal, sobre todo entre los jóvenes”, expresó el encargado de una licorería ubicada en la calle 59.

Manifestó que la marca de mayor demanda es el reposado de Sauza, seguido de Don Julio y de Cazadores, quizá “porque son suaves al paladar”. En ese y en varios expendios ya hay anaqueles exclusivos de esas bebidas y, ciertamente, se aprecia en mayor medida el tequila.

Los precios de estas botellas son variados, pero en general van de los 150 pesos a los 250 pesos, aunque hay ediciones de Don Julio que son más caras que un whisky “blended”, pues una botella de Buchanan´s cuesta 650 pesos, pero una de Don Julio puede alcanzar fácilmente los 750 pesos o más.

Pero, ¿está usted de pie? Bueno, pues siéntese, no se vaya a desmayar: En Mérida se puede conseguir un tequila de la colección Gary Baseman Extra Añejo en estuche por la cantidad de ¡37 mil pesos! ¡Mucho más caro que un whisky Royal Salute, aquella edición que conmemora la coronación de la Reina Isabel de Inglaterra!
Uno puede creer que los mezcales son un poco más baratos y, efectivamente, se pueden comprar por 150 pesos, pero en establecimientos como La Europea, el de la marca “Las Garrafas” de la destilería Oaxaca Xaguar, con estuche, la botella de 750 mililitros alcanza la friolera de tres mil 990 pesos. Sólo para tener una idea de su costo, una botella de whisky “blended” de 18 años ronda los mil 500 pesos.

El antropólogo Sergio Grosjean Abimerhi, autor de varios libros que relatan el ambiente cantineril de Mérida y las anécdotas en torno al mundo de los libadores, señaló que de unos años a la fecha, con el aumento de la migración de familias provenientes de la Ciudad de México, es que comenzó a notarse más el consumo del tequila y del mezcal en nuestro medio.

“Antaño, los yucatecos bebían cerveza, sobre todo porque el clima así lo demanda y porque era de fácil acceso al producirse aquí. Bueno, ya retornó la Cervecería Yucateca. Recuerda que lo más común era que a la una de la tarde los señores solían decir que era la hora cristal y se iban a las cantinas por una Montejo o una Negra León bien helada”, relató Grosjean.

Añadió que cuando existió la zona de tolerancia, los bebedores “de caché”, primero pedían un par de cervezas y después seguían con un ron. “El Barcadí blanco llegó a ser bebida de los dioses y ni qué decir del Presidente en los años ochenta; en esa década, quien pedía un Presidente o un Viejo Vergel era porque tenía dinero, estatus, no cualquiera; para la tropa solía servirse un Pizá Araña”, relató.

“Pero últimamente hemos visto en las cantinas que hay quien llega pidiendo tequila y el mezcal también, eso sí, hasta ya hay hasta un lugar que vende mezcales de sabores y que los fines de semana está lleno”, señaló.

Los tiempos van cambiando. En los ochenta y hasta en los noventas del siglo pasado la moda era ir a las discotecas a bailar y se consumían cocteles, el más famoso era el llamado “Copa de nada”, que contenía varios licores y realmente “te ponía”, pero nadie pedía tequila, es más, ni había.

Por aquellos años llegó a Mérida la franquicia “Carlos & Charles” y ahí la novedad era que pasaba un mesero a las mesas sirviendo tragos de tequila directamente de la botella y cuando te tocaba, inmediatamente después de haberlo tragado te sacudían la cabeza.

Aquello era como subirse al remolino de los juegos mecánicos. El cronista recuerda haber visto a más de uno de sus amigos devolver el estómago a las tres de la mañana en la Prolongación del Paseo de Montejo a causa del tequila. Pero como no había demanda, pronto se cerró ese local.

Y en el caso del mezcal, éste ni siquiera se probaba. No fue sino hasta la llegada del nuevo milenio que algunas personas, sobre todo mujeres, empezaron con “la moda” de beber mezcal, como una manera de mostrarse fuertes ante los hombres. El cronista también recuerda a varias de sus amigas ponerse tremendas borracheras con mezcal en una especie de reivindicación de su feminismo, porque ningún hombre tomaba el reto de embriagarse con ese licor.

Y es que el mezcal era considerado una bebida corriente, propia del lumpen, del proletariado, porque dada su graduación alcohólica resultaba barato “ponerse una peda”. Pero con el tiempo fue ganando terreno, al grado que ahora se hacen cocteles con esa bebida. Y para muestra un botón: la semana pasada le ofrecieron al Gobernador Rolando Zapata Bello un mezcal preparado en el festejo del Isstey, como si fuera algo exclusivo.

Quizá otra justificación para el incremento del consumo de estas bebidas en nuestro entorno sea el hecho de que con eso del tema de lo orgánico en Europa, los mexicanos y los yucatecos estén copiando las modas de países como Canadá, Guatemala, Reino Unido, España, Italia, Turquía, Japón y Taiwán, entre muchos más, que son importadores de mezcal mexicano.

Ambas bebidas se obtienen de la destilación de los mostos (jugos) preparados directamente con los azúcares extraídos de los corazones maduros, llamados “piñas”, de los magueyes, una planta del género Agave.

La diferencia radica en que el tequila, originario de Jalisco, se elabora a partir de la planta de nombre científico Agave tequilana weber, conocido como agave azul, en tanto que el mezcal se obtiene de otras especies, fundamentalmente el Agave angustifolia haw o espadín. El espadín es el maguey más común en Oaxaca, donde se produce el 94% del mezcal que se consume en México y se exporta.

Y la diferencia entre un tequila blanco y uno reposado es que el primero es el que se obtiene del primer destilado y así se envasa, en tanto que el segundo se deja por más de dos meses en barricas de roble. El tequila de reserva es el que se deja reposar mínimo ocho años, es el que entra en la categoría de las bebidas más caras. El añejo es el que se deja reposar un año y tiene un sabor delicado, no tan invasor en el paladar; de hecho, es el que, según los dependientes de las licorerías de Mérida, el que más se demanda por los yucatecos no sólo para celebrar la Independencia de México, sino cualquier otra fecha del calendario o simplemente para convivir con los amigos un fin de semana.

FUENTE: DIARIO POR ESTO!

ENLACE: http://bit.ly/2gYxzVk

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