Para entender a América, hay que entender a Martí | Ariel Avilés Marín

La filosofía martiana encierra las bases que deben regir y orientar el pensamiento de cualquier habitante de Nuestra América, la que habla español y reza a Jesucristo. Las concepciones martianas nos llevan a conclusiones de profundidad trascendente para entender quiénes somos y hacia dónde vamos. La llegada de la civilización europea a nuestras tierras marca un cambio de rumbo en lo que, hasta aquel momento, habían andado en la historia las culturas madre y, a partir de ese instante, los papeles cambian y con el tiempo podemos llegar a afirmar con Martí: “Si Europa fuera el cerebro, América sería el corazón. América es la unidad de lo diverso; ésa es Nuestra América”.

Para conmemorar el CXL aniversario del más importante viaje de José Martí a Yucatán, la Facultad de Ciencias Antropológicas llevó a cabo, el jueves 23 a las 8:30 horas, una conferencia magistral, la cual fue impartida por un distinguido miembro del Centro de Estudios Martianos de Cuba, miembro correspondiente de ese importante instituto en Yucatán, el Dr. Carlos Bojórquez Urzaiz, quien ha sido maestro y director de esta facultad universitaria, así como Rector de la Universidad de Oriente, en Valladolid, Yucatán; se le ha distinguido con las medallas de “Derechos Humanos”, “Yucatán” y “Eligio Ancona”, a más de ser prestigiado periodista y escritor, así como ameno charlista. Bojórquez es de esos personajes que, sin perder un ápice de categoría académica, sabe tomar el nivel necesario para establecer una franca y fluyente comunicación con las audiencias juveniles y captar su atención en el curso de su exposición para llevarlos, felizmente, a las conclusiones necesarias de lo expuesto; y este caso, no fue la excepción, por lo que el objetivo de la charla cumplió ampliamente su cometido.

Antes que el Dr. Bojórquez entrara en materia, la Dra. Celia Rosado Avilés, directora de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la UADY, dirigió unas palabras de introducción, al decir que la visita de Martí, hace 140 años, fue la más importante de las que realizó el mártir a nuestras tierras; narró breve semblanza de Bojórquez y destacó sus conocimientos en la materia, así como su amenidad como charlista y anunció a los jóvenes estudiantes: “Preparémonos para disfrutar de Martí en Yucatán”, concluyó.

Por su parte, el cónsul de Cuba en la Península, Lic. Mario Jorge García Cecilia, agradeció a la Facultad de Ciencias Antropológicas por promover el conocimiento de la filosofía martiana y externó: “Cuba ama a Yucatán, ama a Mérida y ama a todos los jóvenes del mundo”.

El Dr. Carlos Bojórquez, con la amenidad que lo caracteriza como charlista, inició señalando: “Qué bien se siente, cuando se regresa a casa”, haciendo mención a su profunda relación con la Facultad de Ciencias Antropológicas, y agregó: “La gratitud es un gesto fundamental del ser humano”. Ya en materia, señaló que Martí llevó a cabo tres visitas a Yucatán, la de 1877 fue la más importante, pues en ella entró en contacto con la cultura maya, lo cual produjo en él una profunda impresión que influyó en sus concepciones acerca de las culturas originales de Nuestra América, tanto que le lleva a afirmar: “América andará, cuando el indio ande”.

El Dr. Bojórquez dijo que la primera visita de Martí a nuestra tierra fue en 1875, entró a México por Yucatán, desembarcó en un recién fundado puerto de Progreso y volvió en 1876, ahora desde México, con rumbo a La Habana, para ir a buscar a su hermana; en esta ocasión viaja de incógnito a Cuba, pues ya era un proscrito del régimen colonial. El 28 de febrero de 1877 se inició la visita más importante de Martí a Yucatán; en ella el prócer cubano escribió: “Yucatán es celoso de su antigua grandeza (haciendo referencia a la cultura Maya) lo andaluz, le llega en la conquista”. Desde aquí, le mandó una carta a su mejor amigo mexicano, Manuel Mercado, y en ésta le dijo: “Es duro, muy duro, vagar así”.

Bojórquez hizo un análisis del período revolucionario por la libertad de América Latina, que va desde 1810 a 1823 y señaló: “La independencia cubana fue una lucha históricamente desfasada de la del resto de América, inicia apenas en 1868. En ese entonces, Cuba tenía una doble metrópoli, dependía políticamente de España, pero económicamente de los Estados Unidos. La primera etapa de la lucha abarca de 1868 a 1878 y se conoce como “La Guerra de los Diez Años”, en ella el heroísmo de los “mambises” dejó fecunda huella, escriben su nombre con letras de oro Maceo, Gómez, García; después viene la llamada “tregua fecunda”, pues se ponen en orden las ideas, en 1892, Martí y un grupo de patriotas funda el Partido Revolucionario Cubano.

Continúa Bojórquez diciendo: “De 1875 a 1877 Martí se mueve entre México y Guatemala, esta estadía le da una clara visión de las culturas madre, admira profundamente a Juárez, lo señala como lo que puede lograr un indio con educación y cultura: “Un indio que sabe leer, puede ser Benito Juárez, un indio que no ha ido a la escuela llevará perpetuamente una rémora. Somos a la par miserables y opulentos”. Martí abandona México debido al Plan de Tuxtepec, de Porfirio Díaz, tiene la visión de lo que va a venir a México: la dictadura.

La gran importancia del tercer viaje es que durante él se publica “Nuestra América”, el ensayo de Martí que nos define y marca la filosofía que debe orientar el camino de nuestros pueblos. Bojórquez señala: “Madre América’ es un poema que deben leer los economistas para entender quiénes somos y en Extranjero, nos enseña que lo original de las culturas madre no es una rémora, es un legado invaluable”.

La estancia en Guatemala resulta trascendente y enriquecedora para la visión de Martí, tanto que, Cintio Vitier y Roberto Fernández Retamar afirman que: “Guatemala cambia la visión de Martí sobre los pueblos indígenas”.

Durante la estancia de Martí, tiene lugar un suceso de la mayor trascendencia, el arqueólogo británico Augustus Le Plongeon descubre el “Chac Mool”. En seguida, grandes poetas escriben al respecto, Rodolfo Menéndez de la Peña publica su “Oda al Chac Mool”, Rita Cetina Gutiérrez, también escribe sobre el descubrimiento. En Martí, el suceso deja profunda huella, así dice: “El Chac Mool es el despertar de los pueblos americanos; es la síntesis de la civilización americana”, exclama con gran entusiasmo Bojórquez.

Del 28 de febrero al 20 de marzo de 1877, hay un tiempo de importantes experiencias, esto incluye un viaje a Uxmal, donde Martí entró en contacto con la lengua maya y dijo: “Ese modo de hablar, me recordó el Chilam Balam”. “Luego entonces, había leído el Chilam Balam”, concluye Bojórquez.

Señala Bojórquez que la poesía de Martí, como la de Darío o Gutiérrez Nájera, marcan la independencia de las letras americanas de España. “La grandeza de los mayas es que proceden de sí mismos, así también, la poesía de Martí procedía de él mismo”, concluye con contundencia.

Salimos del Auditorio de la Facultad de Ciencias Antropológicas con la reafirmación de que Martí nos marca el rumbo con “Nuestra América”.

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