La camarada Tina Modotti | Fernando Muñoz Castillo

I

Una de las mujeres más misteriosas y sugerentes, de todo el grupo de extranjeras que llegaron a nuestro país después de la revolución armada de 1910, es sin duda alguna: Tina Modotti (1896-1942).

El pasado que trae consigo ayuda para crear esa fama sobre esta militante del Partido Comunista Mexicano, porque fue en nuestro país donde se afilia al Partido Comunista, actriz del cine mudo en Hollywood, modelo de pintores y fotógrafos, fotógrafa ella misma y su truculenta historia sentimental y sexual, aunada a su militancia política que la lleva a luchas por la república en España y luego en su propia patria: Italia, hacen que su leyenda se incremente, aunque en su verdadera historia sigan existiendo enormes vacíos y preguntas, como la que todavía se hacen algunos historiadores, de si fue ella la que delató a su amante, el cubano Julio Antonio Mella, activista de sindicatos, miembro del Partido Comunista y de la Liga Antimperialista, para que fuera emboscado y asesinado, esa noche de febrero de 1929, en que ambos caminaban por la ciudad de México.

Su muerte solitaria en la Ciudad de México y el mito de pobreza y miseria de sus últimos años, se desvanece cuando se sabe que una hermosa casa del centro del D.F. es de ella, regalo de un admirador. Es entonces cuando la pregunta se incrementa.

¿Quién fue realmente Tina Modotti?

Colaboró entre 1926 y 1929 en varias revistas artísticas que comenzaban a publicar fotografía como arte, ante el escepticismo y negación de la gran mayoría. Entre las revistas que colaboró se encuentran: Creative Art; Forma, dirigida por el pintor Gabriel Fernández Ledesma; Horizonte, dirigida por el escritor Germán List Arzubide, y Mexican Folkways, editada por el pintor Diego Rivera y la crítica de arte Frances Toor. En esta revista, Tina formó parte del consejo editorial.

Llegó a nuestro país en compañía de Edward Weston, de quien era amante, modelo y alumna. Así que, Tina Modotti se hizo fotógrafa de arte en México. Y fue aquí donde realizó la única exposición en su vida.

Esta exposición la organizó La Universidad Nacional Autonoma de México (UNAM) del 3 al 14 de diciembre de1929, en el edificio de la Biblioteca Nacional, Avenida Uruguay e Isabel la Católica.

En el programa de la exposición se anuncia: Canciones revolucionarias, Sra. Concha Michel. Una de las canciones interpretas por su autora es Multitud:

Con silencioso gesto de dolor
has soportado cruel esclavitud,
y la confianza, sólo es un error
que destroza: ciega multitud.
Sacude el yugo que tu director
para lograr holgura y bienestar,
con privilegio, ley y religión,
forman un escudo para ti fatal.
Entonces lleno de felicidad
exclama todo mundo en derredor:
se ha libertado ya la humanidad,
ya no hay tinieblas que causan dolor.

Baltazar Dromundo escribe en el periódico El Universal:

“Cada fotografía es México, nuestros titubeos más dolorosos, nuestros más recientes sacrificios sociales, nuestras rectificaciones, nuestro más puro ahínco de justicia social”.

No cabe duda de que en ese México machista y misógino, Tina Modotti tiene un lugar dentro del arte y no sólo es una comparsa más de los famosos en sus reuniones, francachelas y enredos sexuales.

II

Antes de finalizar su exposición, Tina escribe lo que muchos han considerado como un manifiesto en el campo fotográfico. Reproduzco un fragmento:

“Siempre que se emplean las palabras ‘arte’ o ‘artístico’ con relación a mi trabajo fotográfico, recibo una impresión desagradable, debida seguramente al mal uso y abuso que se hace de ellas.

“Me considero una fotógrafa y nada más, y si mis fotografías se diferencian de lo generalmente producido en este campo, es que yo precisamente trato de producir, no arte, sino fotografías honradas, sin trucos ni manipulaciones, mientras que la mayoría de los fotógrafos aún buscan los ‘efectos artísticos’ o la imitación de otros medios de expresión gráfica, de la cual resulta un producto híbrido y que no logra impartir a la obra que producen el rasgo más valioso que debería tener: la calidad fotográfica.

“Mucho se ha discutido en estos últimos años sobre si la fotografía puede o no ser una obra de arte comparable con las demás creaciones plásticas. Naturalmente las opiniones varían entre unos que sí aceptan la fotografía como un medio de expresión igual a cualquier otro; y los otros, los miopes, que siguen mirando a este siglo veinte con los ojos del siglo diez y ocho y que, por lo tanto, son incapaces de aceptar las manifestaciones de nuestra civilización mecánica. Pero para nosotros, los que empleamos la cámara como una herramienta, o como el pintor emplea su pincel, no nos importan las opiniones adversas, tenemos la aprobación de las personas que reconocen el mérito de la fotografía en sus múltiples funciones y la aceptan como el medio más elocuente y directo de fijar o registrar la época presente”.

Después de México, se unirá a los republicanos españoles, allí será conocida con el nombre de María. En 1973, el poeta Rafel Alberti escribió un poema a su memoria: Presencia de Tina Modotti, a él pertenece el siguiente fragmento:

Yo sabía de ti, Tina Modotti,
de tu precioso nombre, de tu gracia,
de tu fina y dulcísima presencia,
mucho antes de verte, de encontrarte
cualquier noche de guerra, una mañana
madrileña de sol, en esos días
en que se alzaba el Quinto Regimiento
como el inmenso brote de una espiga
que se abriera cubriendo los campos de batalla.

Tina regresa a México y fallece en un taxi que aborda después de estar con su amigos los Meyer, la noche del 5 de enero de 1942.

José Revueltas escribió lo siguiente a la muerte de Tina:

“De Tina Modotti se puede decir que es ejemplar: mujer ejemplar y vida ejemplar. La misma palabra, sin embargo, no es suficiente para caracterizar a esta figura que propiamente, por su extraordinaria y hermosa proyección humana, representa la ejemplaridad, representa algo mejor, algo más íntimo para cada obrero, para cada trabajador, para cada intelectual, que ve cómo un artista, un auténtico artista, puede al mismo tiempo, cumplir con los más altos, los mejores deberes.

“Los que no la respetaron en vida, los que no tuvieron estima por toda su vida de persona recta —la prensa de derecha y los reaccionarios anónimos— han tratado de arrojar lodo y veneno sobre ella. Empresa vana frente al gran impulso que Tina representa y que nunca podrá ser vencido”

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